Total de páginas vistas

miércoles, 29 de septiembre de 2010

29S: Derecho a Trabajar

Sí, has leído bien el título. Derecho a trabajar.

Resulta que hoy, unos señores, elegidos por un número que para mí es desconocido, para liderar unos sindicatos, han decidido por mí, que ni estoy sindicado ni les he elegido, que hoy tenía que hacer huelga.

A mí me parece bien que la gente use este derecho establecido por la Constitución Española en su artículo 28 párrafo segundo (¡toma ya!). Estamos, afortunadamente, en un estado democrático, y tenemos derechos hasta para declararnos en huelga cuando así lo consideramos oportuno. Me jode, pero ese artículo también recoge que nos podemos sindicar. Y lo que me jode no es el hecho de sindicarse, sino que compartan artículo.

Bueno, pues resulta que hoy es 29-S. Día de huelga general debido a que esos señores a los que se ha elegido democráticamente para gobernar el país y los sindicatos, no teniendo otra cosa que hacer, han demostrado al país entero que no son capaces de ponerse de acuerdo en aquello que nos interesa a todos y que es nada más y nada menos que las condiciones laborales en las que tenemos que lidiar cada día.

Y como estos señores, que su único trabajo es ese, negociar y gobernar, han sido tan necios que no se han podido poner de acuerdo hablando, han decidido tirar de la ley más antigua del mundo y que rige, en definitiva, el cómo se deciden muchas cosas en el planeta. Esa ley no es otra que demostrar a ver quién la tiene más grande (disculpen las señoras por esta metáfora falócrata).

Hasta ahí, pues vale, bien. No voy a entrar en valoraciones sobre la reforma laboral, ya que, a buen seguro, la cagaré.

Pero estos señores del sindicato, como no se ponen de acuerdo con el gobierno, echan mano a la constitución y dicen: "Huelga general". Pues venga, a la huelga, que es lo que necesitamos todos.

Haciendo uso de ese derecho inalienable, a partir de las doce de la madrugada de ayer, se han tirado a la calle. A manifestarse. Venga. Manifestémonos. Eso es bonito.

Y echan mano de los llamados "piquetes informativos", que no son más que unos señores que se dedican a trabajos físicos y que están como armarios y que, en la mayoría de los casos, te informan que o dejas de trabajar si lo estás haciendo, o te rompen la crisma. Y así, los que queremos usar nuestro derecho a trabajar, pues no podemos.

¿Y por qué no podemos? Porque los señores de los sindicatos, que no son capaces de ponerse de acuerdo con el gobierno, tampoco son capaces de ponerse de acuerdo con la mayoría de la población de este país. Y se dedican, al más puro estilo de los sindicatos americanos mafiosos de las pelis de los 70, a dar mamporros y a romper lo que pillan a su camino para que nadie trabaje. En definitiva, usan técnicas totalmente fascistas.

Lo bonito es verles en la tele chillando "DEMOCRACIAAAAAAA, DEMOCRACIAAAAA", mientras cierran el restaurante de un señor autónomo al que nadie le ha pedido su opinión en ningún momento.

Eso sí, nadie cobrará un duro por el día de hoy... Bueno, excepto esos señores que poseen un trabajo físico o que trabajan en algunos estamentos, que permiten las horas extras, y que usaran estas para recuperar las perdidas hoy.

Vamos, que tú, que querías ir a trabajar, que no estás de acuerdo con la huelga, has perdido la pasta de hoy mientras que estos cabroncetes, se lo han pasado pipa quemando ruedas y algún coche de la policía en Barcelona, y encima, cobrarán estas horas de hoy, pero más caras, porque serán extras...

Por cierto, atentos ahora al baile de números para mostrar el seguimiento de esta maravillosa huelga.

Digo yo, ¿¿¿¿no puedo hacer huelga de huelga????

Seguir leyendo...

domingo, 26 de septiembre de 2010

Life is Wonderful

Hay días maravillosos.

Días en que tienes la oportunidad de celebrar un momento importante en tu vida.

Hay días en que despiertas por la mañana y la ténue luz que alcanza a entrar por la ventana ilumina suavemente el rostro de la persona a la que amas. Aquella persona que hace que no necesites nada más en la vida.

Hay días...

Hay días en los que, viendo su rostro sereno, todavía con los ojos cerrados, te das cuenta que no podías haber hecho nada mejor en tu vida. Te das cuenta que ha sido la mejor casualidad de tu vida.

Porque no te engañes. El amor es una casualidad. Que la persona de la que tú te has enamorado te corresponda con el mismo amor... Es complicado...



Jordi, Pat:

"Alguna cosa em diu que avui és un d'aquests dies a la vostra vida. Avui és una celebració. Felicitats, de tot cor..." (Algo me dice que hoy es uno de estos días en vuestra vida. Hoy es una celebración. Felicidades, de todo corazón...)"

Life is Wonderful (La vida es maravillosa)

Seguir leyendo...

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Un relato: "Complot"

Oigas lo que oigas, pase lo que pase, cuando llegue el momento, lo sabrás, entonces, cierra los ojos, y piensa que la única verdad es la que tú ya sabes. Intentaran desvirtuar lo ocurrido. Lanzarán bombas informativas a modo de botes de humo para atajar cualquier posibilidad de hallar el camino que lleve hacia la verdad.

Lo van a hacer, van a intentar ponerte en mi contra. Harán públicas fotos, vídeos, incluso correos electrónicos en los que supuestamente apareceré yo o mi nombre...

Ellos no quieren que estemos juntos. Dicen que es una ilusión que provoca que perdamos el sentido original de nuestras motivaciones. Creen que me alejaré del camino considerado correcto.

Conmigo no pueden. Van a intentarlo contigo.

Sé fuerte, más que nunca, y no creas nada que ellos te digan, por muy verosímil que parezca. Y sí, tengo un pasado que desconoces, pero ¿quién no lo tiene?...

Van a intentar que los cimientos de tu lealtad se resquebrajen. Van a conseguir que llores. Dudarás de mí.

Pero yo soy esa persona a la que has conocido. Esa persona con la que has convivido. Esa persona con la que has visto que las cosas, juntos, se hacen mejor...

Te preguntarás por qué... Por dinero... Siempre es por dinero... El fin último de las cosas parece ser el vil y condenado dinero... Quieren que me dedique a hacer aquello en que algún día fui alguien respetado...

Todo el mundo miente...

Pero yo, yo sólo quiero vivir... A tu lado... Cerca...

Seguir leyendo...

martes, 14 de septiembre de 2010

El monstruo de las galletas

Hay días, en que la vida te deja algunas perlas.

Hoy, he recibido dos en forma de correo electrónico. Una de ellas, referente a mi mujer y a uno de mis hijos, y me ha parecido de lo más entrañable y graciosa. De hecho, he estado riéndome yo solo un buen rato mientras lo leía, en parte, quizás, porque era capaz de ver la cara de uno y de otro durante el transcurso del breve diálogo.

La otra perla, me la ha regalado, junto con un número indeterminado de personas, un amigo y compañero de trabajo. Un compañero que mañana empieza una nueva aventura profesional, aunque de momento, no suelta prenda.

A continuación, os paso a relatar las dos, tal y como me han llegado (bueno, igual cambio algo, pero muy poquito):


1ª Perla.

Esta mañana, justo antes de ir al colegio, mi mujer y mi hijo, han mantenido esta cariñosa conversación, con el final... bueno, mejor la lees:

"Esta mañana lo he abrazado como a un osito.. que es lo mejor, y le he dicho que no quería que creciese, que me gustaría que fuese siempre un bebe. Él me ha contestado que también quería ser un bebe... Como soy una madre plasta le he vuelto a decir que quería que fuese un bebe y él, como es un suavoncete, me ha contestado que él también... y después ha añadido alegremente "pero es lo que hay…" y se ha quedado tan pancho…"

Creo que estoy siendo una mala influencia para mis hijos, con esas frases que tantas veces repito a lo largo del día... Esas frases lapidarias que, en su boca, nos hacen tanta gracia...
2ª Perla.

Poco voy a introducir sobre esta. Tampoco voy a añadir lo que él mismo ha compartido con algunos de nosotros, sencillamente, creo que es una buena forma de despedir una etapa en la que se ha compartido tanto y con tanta gente... Cada uno, que saque su propia moraleja.

Su título, "El fantasma de las galletas":

"María era una chica muy impaciente y no soportaba esperar…

Al llegar a la estación de Sants, desde megafonía anuncian que hay un retraso de unos 25 minutos en todas las líneas. María muy enfada se dirige a comprar algo para comer y leer, mientras espera el maldito tren… Compró las galletas que más le gustan, un refresco de cola y con su periódico preferido bajo el brazo se adentró en la muchedumbre en busca de un buen asiento en el andén. Encontró un sitio al lado de un chico joven. Ella con tranquilidad comenzó a leer el diario mientras cogía una galleta, el joven hizo lo mismo. María no soportaba esperar, pero menos que un joven que ni siquiera le conocía le quitara sus galletas preferidas…

Casi llegando al borde de un ataque de nervios, ella con disimulo coge otra galleta, esperando la reacción de su compañero de asiento… Como no, él se hace con otra galleta, así hasta que finalmente queda la última galleta….

María dejó pasar un tiempo prudencial para ver la reacción de él. El joven cogió la última galleta la partió por la mitad y le ofreció a María. Que poca vergüenza, pensó María…

En ese preciso momento llegó el tren de María, cogió su bolso y entro con rapidez, desde el interior, miró por la ventanilla y vio como su compañero de asiento le ofrecía una sonrisa mientras sostenía el periódico de María que se había dejado.

Bufff, no puedo más… María estaba irritada, por ver como aquel joven se había comido sus galletas y para colmo se llevaba el periódico que no había acabado de leer.

Mientras se acomodaba en el asiento de tren, abrió el bolso para beberse el refresco de cola y para su sorpresa encontró en el interior su paquete de galletas preferido."

Que vaya muy bonito,


Seguir leyendo...

lunes, 6 de septiembre de 2010

Solo

Un extraño silencio me sobresalta en medio de la noche. Estoy tumbado, en mi cama, en mi habitación. Busco a mi alrededor. El calor me agobia.

Me siento. Intento ver algo. Una tenue luz invade en mil columnas mi espacio. La persiana no está bajada del todo.

Me levanto. Los dedos de mis pies me dan un latigazo de dolor. Me cuesta caminar. Me acerco a la ventana y abro la persiana.

Noto una brisa acariciando mi cara. Una sensación de frescor abraza todo mi cuerpo.

En la calle no hay nadie. No hay coches circulando. Ni siquiera hay coches aparcados. Silencio.

El cielo, despejado, adornado con millones de estrellas. La luna está llegando a la perfección...

Pienso en ti. Miro fijamente a la luna y recuerdo nuestras largas charlas en la distancia. Recuerdo que, en un vano intento de cruzar nuestras miradas, dirigíamos nuestra vista hacia nuestra luna. Nos veíamos. Nos imaginábamos...

Sonrío.

Giro lentamente mi cabeza. Miro hacia la cama. Tú no estás. Estoy solo.

Te imagino, sonriendo. Tu cara limpia. Tu mirada verde. Tus cálidas manos.

Hablas, no te escucho... ¿Dónde estás?

Quizás, el mero hecho de haberme perdido durante tanto tiempo, hace que ahora viva en la más cruel soledad. No hay nadie. Estoy solo.

Soy yo. Esa persona llena de defectos que siempre te ha querido. Esa persona que ahora sufre su lenta agonía de la espera. Una espera que no sé a dónde me llevará.

¿Dónde estás?

Estoy cansado, muy cansado...

Me vuelvo a tumbar en la cama. Sigo mirando a la luna. He tenido tanto...

Mis ojos se cierran. Sigo viendo tu cara. Necesito volver a verte. Lloro.

Quizás, sólo sea una pesadilla... Una pesadilla que ha venido hasta mí para conseguir que comprenda el por qué...

Cuando abra los ojos con el nuevo día... ¿Estarás a mi lado?

Seguir leyendo...

lunes, 30 de agosto de 2010

Sólo pienso en ti

La vida da muchas vueltas. Nos lleva por caminos desconocidos. Nunca sabemos hasta dónde llegaremos el nuevo día, ni siquiera conocemos el destino final de nuestro viaje.

En ese camino, convergemos con otros caminantes. Seguimos juntos ese camino durante una hora, un día, un año... Toda una vida.

A veces, cuando compartimos ese camino con otra persona, llega un instante en que ya lo hemos hablado todo. Sólo nos quedan las miradas. Los momentos...

Desde pequeños, pensamos que el amor es para siempre, pero nuestra genética costumbre de complicar las cosas, hace que lo que un día parece indestructible, parezca roto en mil pedacitos...

Sólo tú puedes hacer que sea tan sencillo como mirarse a los ojos, sonreír y dejar que todo fluya, sin necesidad de hablar, sin necesidad de decir nada... Esa sonrisa antaño demoledora, hoy escondida, es el antídoto que conseguirá volver a reconstruir lo que creemos roto.



Vi una pelicula. En ella, escuché una frase: "Si los cimientos son buenos, todo lo demás, tiene arreglo".

Sólo pienso en ti,

Seguir leyendo...

domingo, 29 de agosto de 2010

Se acabó lo que se daba...

Siempre he escuchado ese topicazo de que currar en agosto es lo mejor que hay. Que si no hay nadie que te toque los webs, que si la circulación es mucho mejor...

En parte es cierto, en la parte de la circulación, aunque debo reconocer que, yendo como voy en moto, me la pela lo del tráfico. La otra parte, la de que no hay nadie para tocarte los webs, me río yo.

Este agosto he currado. Sí. Como ya habrá leído, ya curré la última semana de julio y para nada se ha cumplido el tópico de poco curro.

Al menos, en mi oficina, los cuatro gatos que hemos quedado, hemos ido de culo. Haciendo de lo que se viene a llamar deputy. Alguno puede pensar directamente en "deputymadri", pero no, no hagamos coñas, el deputy es el "sustituto". Sustituto de éste y de aquel... Vamos, que acabas pillando cacho por todos lados. Yo he acabado hasta las pelotas, encima, aguantando a un tío que no voy a poner aquí los calificativos, porque me podrían llamar al orden y no tengo ganas, que sabes que no me gusta hablar de trabajo.

En definitiva, que mientras todo el mundo estaba de vacaciones en agosto, los cuatro que nos hemos quedado, hemos tenido que mantener el tipo y el nivel, y que ha sido una mierda. Ahora, muchos, la mayoría, vuelven de las vacaciones. Mañana empiezan a trabajar.

Si tú eres uno de ellos, darte ánimos, muchos ánimos para esta reentrada, pero no esperes nada más de mí. Qué ganas tengo de que vuelvas a trabajar y cojas tus temas y me los quites de encima. Que te dediques a lo tuyo y así, yo pueda dedicarme a lo mío, y vivir un poquito, ya no digo mejor, con vivir, me conformo.

Bueno, va, que no diga luego alguien que no tengo corazón, o que lo tengo de hielo.

Mañana, cuando vuelvas a madrugar, para ir a currar, respira, sobre todo, respira. Ves con tranquilidad, tómate un café, comenta las vacaciones con los demás y luego, empieza el periodo de adaptación, como los colegios. Vete tempranito a casa, que mañana será otro día...

Que te vaya muy bonito y... Cuidado con el síndrome post-vacacional...

Seguir leyendo...

viernes, 27 de agosto de 2010

El trabajo dignifica

En estos tiempos de crisis, en el que el paro ha subido por las nubes, y al parecer nadie da con la fórmula para solucionarlo, nos damos cuenta de lo importante que es tener un puesto de trabajo.

Vas viendo como, de la noche a la mañana, personas de tu entorno, incluso amigos y familiares, van perdiendo su trabajo. A veces, sin quitarle la seriedad que ello tiene, me siento como un barco en el juego de hundir la flota. Me van cayendo las andanadas a uno y otro lado, pero de momento, me mantengo.

Y es que el trabajo, es tan sumamente necesario. Nos permite eso a lo que vinimos al mundo, que es algo tan sencillo como vivir (según algunos spots televisivos, el deporte más arriesgado que existe).

Pero aparte de darnos pasta para poder pagar los préstamos, la hipoteca, la comida, los caprichos de la novia, del novio, de la esposa, del esposo, de los hijos, del político corrupto de turno... Uy, ahí me he pasado, ¿no? Debería haber escrito "Del hijo la gran puta del político de turno que se lleva toda la pasta y luego no devuelve ni un Euro". (Y aquí, pido disculpa a las señoras que ejercen la profesión más antigua del mundo, porque entiendo que ellas no tienen nada que ver ni con los políticos ni con algunos conductores del servicio público).

Y es que, ya desde pequeños nos dicen que el trabajo dignifica. También nos dicen que el trabajo nos realiza. Incluso en algún lugar de nuestra historia existe una frase que ponían sobre la entradas de unos "clubs de campo" y que decía algo así como que "El trabajo nos hará libres" (pido desde ya disculpas por lo de clubs de campo, pero no quería hablar de los campos de concentración nacis).

Vamos, que si les unimos la frase de "El trabajo es salud"...

Jodeeeeeeer.

No sé quién coño inventó el trabajo. Al parecer, cierta secta mayoritaria de este mundo, culpa a una tal Eva por comer una puta manzana. Al parecer, desde ese momento, tenemos que ganarnos el pan con el sudor de nuestra frente, aunque algunos demuestren un gran empeño en ganárselo con el sudor del de enfrente, puteando a todo bicho viviente que tienen por debajo de ellos. Son los mal llamados jefes...

Yo, por ese motivo, distingo mucho entre jefe y "responsable". Para mí, un jefe es aquel que, sin tener ni puta idea de cómo lo ha conseguido, ha llegado a alcanzar una alta cota de ineptitud que le permite estar en un puesto de responsabilidad. Demuestra claramente, que lo ha puesto ahí otro jefe que no tenía ni idea y que, por supuesto, no quiere tener a alguien por debajo que pretenda usurpar su puesto. El responsable, sin embargo, es aquel que siempre se preocupa por su gente, por las personas... Exacto, es el que suele acabar defenestrado o en el paro.

Porque no nos engañemos, en el trabajo, para triunfar, parece que haya que ser un auténtico cabronazo.

Estos días he tenido una mala experiencia con un tío, que a buen seguro llegará alto. Al menos, siguiendo el archiconocido "Principio de Peter", veo claramente que alcanzará puestos a los que yo nunca llegaré. Un tío que se ha saltado la organización, ha hecho lo que ha querido, nadie en su sano juicio quiere trabajar con él... Yo, me he sentido como aquel que se va de vacaciones, cierra su piso y, al volver, se encuentra una familia viviendo dentro y no puede hacer nada porque la justicia no se lo permite... No sé si me entiendes.

A lo que iba, que al que invento el trabajo deberían colgarle por los dedos meñiques de los pies de la plaza del ayuntamiento. Con lo bien que se está en la playita, con una caiprioska fresquita y bien acompañado. Ahora me levanto, me baño, vuelvo a la hamaca, me tomo otra caipiroska, duermo, me baño, otra caipiroska... Cambia algo si quieres, pon una cerveza, un mojito, pero lo demás...

Yo no quiero trabajar, pero no tengo más huevos que hacerlo cada día. Al menos, mi trabajo me gusta, al contrario del 85% de la gente con la que hablas que está hasta las pelotas del suyo, porque claro, pregúntale si a esa chica de dieciocho años que estudió peluquería por vocación, le mola el estar en una caja de un gran híper mercado... Vamos, te dirá que está encantada de la vida de currar de lunes a sábado, aguantando a un jefe cabrón que es un puto frustrado de la vida porque no ha llegado a nada más (en algunos casos contados, es así) y que le pagan por estar puteándola todo el día, y eso si no le apetece mirarle el escote y arrimarse a su cuerpazo serrano, que de esos, haberlos, hay los...

En definitiva, menos huelgas generales y más cervezas. Menos curro de sol a sol para algunos y pasta gansa para otros y más igualdad, que para encabronar a los demás, siempre estamos a tiempo...

Que vaya bonito,

Seguir leyendo...

jueves, 26 de agosto de 2010

El Camp Nou homenajea a Ronaldinho con cientos de avioncitos de papel

El de ayer era un día especial. Lo que lo hacía único era el hecho de que iba al campo del Barça por primera vez con mi hijo. Llevaba todo el verano diciéndome que quería ir al campo… Su ilusión iba en aumento cada día que pasaba.

Además, era el día de la presentación del equipo para esta nueva temporada que ese inicia en breve. Era el día del trofeo “Joan Gamper”. Para acabar de ponerle la guinda al pastel, jugábamos contra el Milan, el equipo de Ronaldinho. El verlo jugar otra vez en el Camp Nou, y además en tan buena compañía, resaltaba la singularidad del día.

La presentación fue austera. Cuatro petardos, una batucada y un problema en el micro que no permitió escuchar a un Guardiola que segúia hablando a pesar de saber que nadie le escuchaba. Fue una nota un tanto triste. Me recordó a la película Forres Gump, cuando vestido de militar habla y nadie le escucha porque un militar ha desconectado los altavoces. Al final, todo el mundo aplaude sin saber que ha dicho. Aquí pasó lo mismo, todo el mundo aplaudió a un Guardiola que no había dicho nada.

La gran pitada al anteriormente presidente, fue apoteósica. Sobre todo viendo en la pantalla de los marcadores su sonrisa forzada. Era sabedor de lo crítico de la masa social que allí había, pero parecía que se lo pasaba por el forro.

Lo mejor fue cuando el Milan saltó al campo. Un Ronaldinho un poco pasado en kilos, empezó a dar la vuelta al campo lanzando besos, tocándose el corazón y saludando a todo el público. Ahí, mi hijo brillaba. Sólo nos había oído hablar de él, pero era como si lo conociera de toda la vida. Estaba encantado, preguntaba sin parar si era Ronaldinho… Y el mago del balón, parecía totalmente emocionado. Se abrazó con sus antiguos compañeros y se hizo una foto a su lado.

Unos minutos antes del partido, se alinearon los jugadores a ambos lados del cuarteto arbitral. Allí faltaba “el Gaucho”. Un vídeo en los marcadores recordaba sus mejores jugadas. La gente rugía, gritaba, silbaba… Cuando el vídeo finalizó, Ronnie saltó al terreno de juego y todo el mundo se puso en pie coreando su nombre. En las pantallas se vio como se tocaba la cara, creo que ese tipo, mago del balón, con más dinero del que tú y yo podríamos soñar nunca, y quizás por encima del bien y del mal, se hizo humano por unos segundos para emocionarse.

El juego no brilló demasiado, y no voy a hacer aquí de crítico. A mí, particularmente, me pareció un partido lento y aburrido, aunque hubo momentos estelares, sobre todo en la segunda parte.

El Gaucho nos deleitó al principio del partido con unos gorritos, pero poco más. No corre demasiado, creo que vino aquí a lo que vino, es decir, al partido de "solteros entre casados", irse de cenita por la noche, y que le hicieran un homenaje que se merecía desde hace tiempo.

Para él, seguramente, el mejor momento fue sin duda el de su sustitución, todo el mundo coreaba su nombre y mostró una camiseta en la que lucía un mensaje de cariño hacia la afición culé.

A todo esto, mi hijo seguía el partido con cuatro ojos, sabía quién era quién, comentaba los errores, las jugadas, los goles (por cierto, golazo del Milan) y pitaba conmigo a los árbitros.

Y, por cierto, tal y como dice el título de esta entrada, debo decir que en Barcelona se han echado a perder muchos ingenieros aeronáuticos. Los avioncitos de papel que despegaban desde la tercera gradería, se contaban por cientos. Algunos, de una precisión milimétrica, llegaban con un vuelo lento y elegante hasta el campo, otros, sin embargo, caían a peso o haciendo un picado sobre la cabeza de algún desafortunado espectador. Los niños, claro, lo disfrutaban. El mío, no paraba de pedir avioncitos.

Entre los 96.195 espectadores que acudimos a ver el partido, había de todo. Desde el típico señor con mal genio que se enfada porque alguien ha aprovechado su asiento para estar a la sombra, hasta el turista que viene a ver el partido expresamente, pasando por los típicos tíos que se sienten muy importantes y muy duros fumándose unos cigarrillos manualmente condimentados por otros productos, sin importarles demasiado estar rodeados de críos…

En general, fantástico. El hecho de no poder tomarte una cerveza viendo el partido, lo desaliño un poquito, pero bueno, todo sea por el deporte rey.

Larga vida a Ronnie…

Seguir leyendo...

domingo, 22 de agosto de 2010

Noches de nostalgia

Cuando he vuelto a casa esa noche, tras un fin de semana agotador a la vez que fantástico, y que quizás te cuente, he encendido el ordenador.

He estado mirando el correo. Viendo las fotos y vídeos que hemos hecho durante estos tres días, y me he conectado al facebook.

Allí, he contestado algún correo, he marcado algún "me gusta" y hasta he contestado a un comentario de una de mis fotos de París...

Y de repente, me he encontrado con un vídeo que ha publicado mi amiga Y. Además, añadía este mensaje:

"Y para los que de vez en cuando sienten nostalgia....and for those who now and then need to be nostalgic....enjoy MB"

Y sí, me ha hecho sentir un poquito de nostalgia. Esta fue parte de la banda sonora de mi estancia en la isla. Muchas noches, de aquellas en las que estaba bien fastidiado y lo único que quería era echarme a llorar en mi cama, esperando que por arte de magia pudiera regresar a casa, escuchaba esta canción.



Hoy, como otras muchas canciones, puedo escucharla con una sonrisa dibujada en mi cara, porque afortunadamente, de aquello ya sólo me queda lo bueno...

Gracias por recordármelo Y.

Que vaya bonito,

Seguir leyendo...