Total de páginas vistas

Mostrando entradas con la etiqueta españa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta españa. Mostrar todas las entradas

lunes, 2 de enero de 2017

¿Se sobrecalienta tu PlayStation4?

Pues nosotros hemos tenido ese problema estas Navidades. Imagina, justo cuando llegan las vacaciones escolares, a dos meses de acabar los dos años de garantía de la Sony Playstation 4, no se le ocurre otra cosa a la consola que darle un bonito mensaje al crío de "Tu Playstation se sobrecalienta de forma anormal y se apagará". ¿Y Ahora? Fácil, pongámonos en contacto con el servicio de atención al cliente de PlayStation España.
Estás totalmente seguro de que Sony es una empresa muy seria y te va a atender de las mil maravillas. Coges el teléfono, marcas los 9 dígitos y esperas. Marcas algún dígito más para seleccionar opción y un señor muy amable te atiende. Le cuentas tu problema. Intentando resumir. Sin llorar demasiado porque tu hijo está poco contento con la situación. Al terminar de explicarle, él te cuenta lo que viene siendo un bonito cuento:

"Como su PlayStation 4 (su, porque hablaba conmigo, claro) es de febrero de 2015 y SONY sólo da un año de garantía, tiene Ud. que ir a reclamar a su distribuidor."

Ahí me quedé con la cara a cuadros e iniciamos una discusión que no tenía ningún sentido ya que hablaba con una persona que tiene claro lo que tiene que decir porque se lo dicen y, además, no tiene ningún poder de decisión. Al decirle yo que no entendía nada y hablarle de las leyes de allí y allá, acabamos mal, pero no te lo voy a contar para no alargarme. Imagina. Eso sí, para que te diviertas un poquito, he de decirte que la PlayStation está catalogada como juguete y no como aparato electrónico (por el tema de los dos años de garantía) o al menos me dijo en amigo del servicio al cliente con el que hablaba por teléfono.

Al rato recibí un mail:


¿Un perito colegiado? ¿Pero nos hemos vuelto locos o qué? ¿La ley no ampara al débil? Ah, no, es verdad, no en este país. O sea, si tienes un problema con cualquier aparato que te compres durante sus dos primeros años, tienes que llamar a un perito colegiado para que te perite el cacharro y llevarlo entonces al servicio técnico. Qué contentos deben estar los peritos si esto es así.

Ya con ese correo me sentí idiota y me lie a escribir en diferentes redes sociales sin respuesta alguna por parte de @SonyEspana o de @PlayStationES (bueno, de una tal M. de Sony si recibí un mensaje diciendo que ellos no sabían nada de PlayStation...)

Finalmente, y a la vista de la total desprotección que tenemos en este país, que le quedaban 2 meses de garantía y que el proceso pintaba para largo, decidí buscarme la vida y arreglar yo mismo la PS4. A fin de cuentas, si mostraba un error de sobrecalentamiento y se apagaba ella sola, debía ser algo de un microprocesador: O suciedad o... mala calidad.

Busqué por internet y encontré un vídeo en youtube que me pareció bueno y seguí sus instrucciones para poder abrir y desmontar la PS4:



Al desmontarla te das cuenta del poco espacio y los materiales tan cutres para un aparato como éste que se tira tantas horas trabajando (mucho plástico y unas ventilaciones de dudosa eficiencia). No había suciedad. Al desmontar, y totalmente de acuerdo con el creador del vídeo, un disipador de pena. Y ahí encontré el fallo. Se usa una pasta térmica para disipar el calor sobre los microprocesadores. De hecho, entre el micro y el disipador. La pasta "original" era una auténtica piedra y estaba toda enganchada a la placa metálica superior que contiene el "disipador". O sea, el fallo era de origen y debido a mala calidad (en mi humilde opinión) de los productos usados. Me fui a comprar pasta térmica (4EUR por 2 gramos), se la puse, monté la consola y... ¡¡¡A jugar otra vez!!!

Conclusión: Pagamos una pasta por unos aparatos de mala calidad y su servicio técnico, de una forma muy educada, nos dice que no nos van a ayudar. Supongo que seguiremos comprando sus productos porque somos entre burros y muy burros, así que no va a haber moraleja. Tenemos lo que nos merecemos.

Buenas noches y buena suerte.

Seguir leyendo...

viernes, 27 de abril de 2012

Gracias Pep... ¿Por qué?

La vida no es justa. Es un hecho irrefutable. Mires en la dirección que mires lo ves. No se trata ni siquiera de una mera percepción, se sufre.

Ayer falleció un compañero de trabajo. Ni siquiera he tenido la oportunidad de conocerle. Estaba iniciando la cuarentena, igual que yo. Se fue a dormir y su corazón se resquebrajó en un infarto... Ya no se despertó.

Hoy, en otro orden de magnitud de la tragedia, el Instituto Nacional de Estadística ha publicado los resultados de la Encuesta de Población Activa (sí, la famosa EPA). Ha dejado unos números que producen auténticos escalofríos: 5.639.500 personas en edad de trabajar, no encuentran dónde hacerlo, y la tasa de paro se ha situado en el 24,44%... Es decir, para aquellos que sea el motivo que sea no están muy duchos en números, si agrupamos a las personas de entre 16 y 67 años de cuatro en cuatro, uno de cada grupo no tiene trabajo... (Para más datos, lee este artículo publicado por Expansión)

El drama en muchos hogares está servido. Familias enteras sin posibilidades de conseguir dinero. Personas que se acercan a los médicos de cabecera para preguntarles de qué medicamento que toman habitualmente pueden prescindir por falta de recursos...

Eso sí, el gobierno lucha desaforadamente contra la economía sumergida, mientras permite que aquellos que nos han robado durante años puedan traer su dinero desde los paraísos fiscales pagando sólo un 10% (aunque dudo que lo traigan).

Sube la gasolina, suben los impuestos "indirectos", suben el IRPF, recortan en sanidad, en educación... Pero algunas alcaldesas siguen acudiendo a la peluquería con guardaespaldas y coche oficial. Y ojo, en breve nos suben dos puntos el IVA, aunque debemos estar tranquilos, "seguirá por debajo del europeo" (menos mal que los salarios están muy por encima de la media, ¿verdad?). Los Reyes Magos también existen.

Pero hoy se ha parado el mundo. Hoy la noticia ha sido una bomba en Barcelona. Hoy se nos ha quedado cara de tontos al escuchar una noticia que estaba más que cantada. Hoy unos han criticado, otros han dado las gracias... Yo, para ser sincero, por un lado pienso que sí, que es una lástima, pero por el otro pienso que no es para tanto.

Hoy, veintisiete de abril de 2012, se ha terminado un ciclo en una gran entidad. Un señor ha anunciado que dejaba su cargo. Que se "ha vaciado", que necesita volver a recargar pilas...

Bien.

Mañana todos hacemos lo mismo. Electricistas, fontaneros, jardineros, abogados, cocineros, barrenderos... Cuatro años de trabajo duro y a descansar.

Seguro que Pep está de acuerdo conmigo. Seguro que él es consciente de lo privilegiado que es por haber ganado cifras estratosféricas por entrenar a un puñado de chavales virtuosos del balón. Seguro que es consciente de que hay personas que contribuyen muchísimo más al progreso de la sociedad y a ese llamado estado del bienestar del que él puede disfrutar más que el resto de los mortales.

Este mundo esta loco. Este mundo está al revés. Mientras el drama planea sobre las familias, "lloramos" porque un simple (desde el respeto, el cariño y la admiración) entrenador de fútbol ha decidido que ya no quiere seguir entrenando al, posiblemente, mejor equipo del mundo.

He visto ya hoy anuncios de TV en los que se te dan las gracias Pep. He disfrutado viéndote jugar primero, y viendo las maravillas que has hecho con un equipo de fútbol. Soy de los que sueña con que uno de sus hijos llegue a ser una estrella del fútbol pero, no nos engañemos, no has hecho mucho más que lo que pueda hacer yo, o ese fontanero, o ese barrendero por la sociedad. Es más, sólo has hecho que engordar cuatro cuentas corrientes en un banco (que espero que sea aquí en este país) incluida la tuya.

Lo siento Pep, o cualquier otro entrenador o deportista de élite. Por muy duro que hayas trabajado para llegar a la excelencia en lo que haces, tu aportación a la sociedad, en términos de progreso, es, bajo mi más que posible erróneo punto de vista, más bajo que el de cualquier ciudadano de a a pie, por muchas fotos que te hayas hecho con niños sin hogar o personas con otra clase de problemas...

Algú ho havia de dir... (Alguien tenía que decirlo).

Buenas noches y buena suerte,

Seguir leyendo...

miércoles, 29 de septiembre de 2010

29S: Derecho a Trabajar

Sí, has leído bien el título. Derecho a trabajar.

Resulta que hoy, unos señores, elegidos por un número que para mí es desconocido, para liderar unos sindicatos, han decidido por mí, que ni estoy sindicado ni les he elegido, que hoy tenía que hacer huelga.

A mí me parece bien que la gente use este derecho establecido por la Constitución Española en su artículo 28 párrafo segundo (¡toma ya!). Estamos, afortunadamente, en un estado democrático, y tenemos derechos hasta para declararnos en huelga cuando así lo consideramos oportuno. Me jode, pero ese artículo también recoge que nos podemos sindicar. Y lo que me jode no es el hecho de sindicarse, sino que compartan artículo.

Bueno, pues resulta que hoy es 29-S. Día de huelga general debido a que esos señores a los que se ha elegido democráticamente para gobernar el país y los sindicatos, no teniendo otra cosa que hacer, han demostrado al país entero que no son capaces de ponerse de acuerdo en aquello que nos interesa a todos y que es nada más y nada menos que las condiciones laborales en las que tenemos que lidiar cada día.

Y como estos señores, que su único trabajo es ese, negociar y gobernar, han sido tan necios que no se han podido poner de acuerdo hablando, han decidido tirar de la ley más antigua del mundo y que rige, en definitiva, el cómo se deciden muchas cosas en el planeta. Esa ley no es otra que demostrar a ver quién la tiene más grande (disculpen las señoras por esta metáfora falócrata).

Hasta ahí, pues vale, bien. No voy a entrar en valoraciones sobre la reforma laboral, ya que, a buen seguro, la cagaré.

Pero estos señores del sindicato, como no se ponen de acuerdo con el gobierno, echan mano a la constitución y dicen: "Huelga general". Pues venga, a la huelga, que es lo que necesitamos todos.

Haciendo uso de ese derecho inalienable, a partir de las doce de la madrugada de ayer, se han tirado a la calle. A manifestarse. Venga. Manifestémonos. Eso es bonito.

Y echan mano de los llamados "piquetes informativos", que no son más que unos señores que se dedican a trabajos físicos y que están como armarios y que, en la mayoría de los casos, te informan que o dejas de trabajar si lo estás haciendo, o te rompen la crisma. Y así, los que queremos usar nuestro derecho a trabajar, pues no podemos.

¿Y por qué no podemos? Porque los señores de los sindicatos, que no son capaces de ponerse de acuerdo con el gobierno, tampoco son capaces de ponerse de acuerdo con la mayoría de la población de este país. Y se dedican, al más puro estilo de los sindicatos americanos mafiosos de las pelis de los 70, a dar mamporros y a romper lo que pillan a su camino para que nadie trabaje. En definitiva, usan técnicas totalmente fascistas.

Lo bonito es verles en la tele chillando "DEMOCRACIAAAAAAA, DEMOCRACIAAAAA", mientras cierran el restaurante de un señor autónomo al que nadie le ha pedido su opinión en ningún momento.

Eso sí, nadie cobrará un duro por el día de hoy... Bueno, excepto esos señores que poseen un trabajo físico o que trabajan en algunos estamentos, que permiten las horas extras, y que usaran estas para recuperar las perdidas hoy.

Vamos, que tú, que querías ir a trabajar, que no estás de acuerdo con la huelga, has perdido la pasta de hoy mientras que estos cabroncetes, se lo han pasado pipa quemando ruedas y algún coche de la policía en Barcelona, y encima, cobrarán estas horas de hoy, pero más caras, porque serán extras...

Por cierto, atentos ahora al baile de números para mostrar el seguimiento de esta maravillosa huelga.

Digo yo, ¿¿¿¿no puedo hacer huelga de huelga????

Seguir leyendo...

lunes, 24 de mayo de 2010

No toquéis a los funcionarios

Este país es la rehostia.

Llevamos ya no sé cuánto tiempo con la puñetera crisis dando por saco. No sé ni cuantos millones de personas que viven y pagan sus impuestos aquí, se han quedado en el paro. Las empresas cierran, se deslocalizan (una forma elegante de decir que se piran a sitios dónde la mano de obra es más barata) o presentan los tan famosos Expedientes de Regulación de Empleo, otrora conocidos como ERES (sí, el del verbo).

Pues aquí, mientras nuestros vecinos, amigos, familiares o no, se han ido quedando en el paro, nadie decía nada. Los telediarios daban cifras y en los corrillos de los bares, las peluquerías y las puertas de los colegios, ibas escuchando que si fulanito o menganita se habían quedado sin curro.

Recuerdo que en el caso de la SEAT, sí que se metió el des-gobierno autonómico para mediar. Joder qué grandes. Ahí se escuchaba a los sindicatos vociferar y alarmar a la gente con la situación. Punto. Vino la Nissan. Vinieron las ayudas al sector del automóvil.

A los demás, que les parta un rayo.

Ahora le ha tocado a los funcionarios. Y entonces se lía. Sólo ahora he escuchado la palabra huelga general. Sólo ahora he escuchado a la gente gritar y maldecir por la tele. Otra vez los jerifaltes de los sindicatos están hablando de ruptura social y no sé cuántas palabras más que estoy seguro que ni siquiera conocen su significado.

Vaya por delante, que no tengo nada en contra del colectivo, sólo hablo de gestión y de algunos elementos que manchan su buen nombre.

Claro, ahora me paro yo. Pienso. “¡QUÉ COJONES LOS VUESTROS!” Resulta que, mientras la gente de a pie que trabaja en empresas privadas se ha quedado privada de forma ABSOLUTA de su puesto de trabajo y, por ende, de su salario, aquí nadie hacía nada. Ahora, a los funcionarios, esa raza en la que hay gente buena y no tan buena, como en todas partes, les tocan UN PEQUEÑO PORCENTAJE DE SU SUELDO y nos rasgamos las vestiduras.

Cuantas personas que ahora están en el paro, se hubieran dado literalmente con un canto en los dientes porque sólo les hubieran privado de un cinco por ciento de su salario, en vez del cien por cien. Al parecer, los funcionarios, aquí, son intocables. Los buenos, y los malos. Es igual, pueden estar de baja eternamente, pedir excedencias remuneradas, ir a la oficina treinta y cinco horas a la semana, sentirse sabedores de que nunca se quedarán sin trabajo, Y SON INTOCABLES.

Pero bueno, los que no somos funcionarios, somos gilipollas ¿o qué? ¿Por qué esta tendencia a insultar a la inteligencia del español medio?

A mí, personalmente, me parece que el caso de los funcionarios es como el de los monopolios. Deberían estar sometidos exactamente a las mismas reglas que estamos sometidos los demás. Y si los demás nos tenemos que someter a alguna regla para equiparar, pues hacerlo, pero, por favor, que se deje de dar por saco a este país con tanta mierda.

Me importa un huevo que les rebajen un 5% a los funcionarios. Que ECHEN A LA CALLE por baja productividad a aquellos que se lo merezcan. Que se dejen de cantinelas. No se puede pedir solidaridad cuando a uno le interesa. Hay que ser solidario para con todo el mundo por igual.

¿Hacia dónde vamos? ¿Hacia dónde nos llevan?

Suerte,

Seguir leyendo...