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lunes, 30 de agosto de 2010

Sólo pienso en ti

La vida da muchas vueltas. Nos lleva por caminos desconocidos. Nunca sabemos hasta dónde llegaremos el nuevo día, ni siquiera conocemos el destino final de nuestro viaje.

En ese camino, convergemos con otros caminantes. Seguimos juntos ese camino durante una hora, un día, un año... Toda una vida.

A veces, cuando compartimos ese camino con otra persona, llega un instante en que ya lo hemos hablado todo. Sólo nos quedan las miradas. Los momentos...

Desde pequeños, pensamos que el amor es para siempre, pero nuestra genética costumbre de complicar las cosas, hace que lo que un día parece indestructible, parezca roto en mil pedacitos...

Sólo tú puedes hacer que sea tan sencillo como mirarse a los ojos, sonreír y dejar que todo fluya, sin necesidad de hablar, sin necesidad de decir nada... Esa sonrisa antaño demoledora, hoy escondida, es el antídoto que conseguirá volver a reconstruir lo que creemos roto.



Vi una pelicula. En ella, escuché una frase: "Si los cimientos son buenos, todo lo demás, tiene arreglo".

Sólo pienso en ti,

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viernes, 26 de marzo de 2010

Mirando con perspectiva

El tiempo nos ayuda. A veces nos hace mejores. A veces nos hace peores. A veces nos hace más fuerte...

Hoy recuerdo días malos. A medida que van pasando los días, voy recuperando de nuevo el timón de mi vida. Me siento feliz. Mis fantasmas han desaparecido, o están lejos. Encuentro el Norte y el Sur, el Este y el Oeste. Sé dónde están con los ojos cerrados. Sé dónde están las ventanas. Sé dónde están las puertas. Todo está abierto. Nada se cierra. Nada se limita.

Sonrío.

Es agradable sentirse querido. Es agradable querer. Compartir momentos. Es agradable.

La sensación de doble vida casi ha desaparecido. Ha dejado su lugar a una sensación asbsoluta de control. Algo que perdí dentro de un avión, ha vuelto a visitarme... para quedarse...

En aquellos malos momentos, que he superado pero no quiero olvidar, recuerdo otra canción. Creo que nunca la compartí contigo... Quizás sí, eso no lo recuerdo. Una canción que me evoca, en orden, dolor, angustia y calma. Tres momentos en una misma canción. Habrá un momento de ella en que la tentación de bajar el volumen pararla será, quizás, más fuerte que tú. Ese es el momento de angustia. Oscuridad.

Hoy, un amigo, me ha hecho recordarla otra vez.



Ha sido un placer conocerte. Ya ha llegado el momento en que debo seguir mi camino.

¿Yo?, estoy bien.

Que te vaya muy bonito... Un beso y una sonrisa,
àlex Seguir leyendo...

sábado, 6 de marzo de 2010

PAZ

Si buscas esa bonita palabra en Internet, aparecen infinidad de resultados. Por supuesto, como no... También aparece Paz Vega.

Pero no me quiero desviar. La historia del hombre siempre ha estado rodeada por la violencia, las guerras, la destrucción... Todo lo contrario a la paz.

Hoy, vas por la calle, en coche, caminando, es igual, y cualquier pequeño detalle puede desencadenar en una discusión con alguien. Hay personas con cierta facilidad para la violencia. Desgraciadamente, yo he conocido a muchas así, demasiado cerca a veces. Esa violencia no es siempre física. En muchas ocasiones es violencia verbal, que puede hacer incluso más daño que la física, y dejar más secuelas.

Sobre la paz de ha escrito mucho. Muchas frases. Se pueden encontrar en Internet con facilidad...

La primera frase que incluye la palabra paz y que yo recuerdo es una que dice algo así como “Luchar por la paz es como follar por la virginidad”. Que frase más grande. Tanto significado en tan pocas palabras. Lo malo es la palabra malsonante, pero es que aquí no la podía quitar. Hoy día, decimos que tenemos los ejércitos para asegurar la paz. Suena fuerte. Pero al parecer es así. Si no, fíjate en Irán. Nadie tiene pelotas a entrar allí como hicieran en Irak o Afganistán. Ellos tienen un ejército y un potencial bélico que les asegura la paz. Bueno. Es una forma de verlo.

Mahatma Gandhi dijo que “No hay camino para la paz, la paz es un camino”. Entiendo que es la paz, entonces, es una filosofía de vida. No puedes trabajar para llegar a la paz. Aunque, claro, que se lo digan a Israel y Palestina… Ellos, junto con otros, parecen estar toda la vida trabajando para llegar a la paz. Mientras, se van matando entre ellos. Mueren niños inocentes. Gente que, en circunstancias normales, vivirían tranquilamente o, al menos, en esta tranquilidad relativa en la que vivimos nosotros.

A mí, la que más me gusta es una que atribuyen a la Madre Teresa de Calcuta: “La paz empieza con una sonrisa”. Imagino que ya sabes por qué me gusta tanto… La sonrisa es algo tan… increíble. Yo me enamoro de una sonrisa. Así, sin necesitar nada más. Creo que una sonrisa es un buen principio, en ocasiones también es el mejor final, pero sobre todo, es el mejor canal en el que podemos sintonizar con el resto de la gente que nos rodea.

A veces, ni siquiera estoy en paz conmigo mismo, ya lo sabes, te lo he dicho durante estos casi catorce meses en más de una ocasión. Si uno no está en paz consigo, es difícil que esté en paz con los demás. En mi caso, nunca estoy en paz porque siempre quiero algo más, nunca me conformo con nada. Cuando consigo llegar al tres, entonces quiero llegar al cuatro. Siempre es lo mismo.

Leía el otro día una entrevista a un hombre del pueblo Tuareg. Explicaba que en su vida cotidiana sólo se dedicaban a pastorear. Nada más. No necesitan nada más. Eso hacía que tuvieran mucho tiempo para poder disfrutar de cosas tan sencillas como mirar las estrellas por la noche. Recuerdo que finalizaba la entrevista con una frase que me dió la esencia para conseguir esa paz. Decía "Vosotros tenéis relojes, nosotros tenemos el tiempo".

Ellos no corren, no buscan, no necesitan más. Las necesidades que nosotros tenemos son las que hacen que se tambaleen los cimientos de la paz. Nuestras necesidades mundanas son las que hacen que luchemos y nos matemos entre nosotros.

Si me encontrara cara a cara con la paz, no tengo excesivamente claro qué le diría. Supongo que lo primero sería decirle que la echo mucho de menos. Quedarme en el tres sin querer llegar al cuatro, estaría bien. Que me gustaría que me rodeara con sus brazos y me transmitiera tranquilidad, esa tranquilidad que busco y no encuentro. Esa tranquilidad que supongo que todos buscamos. Tranquilidad y relax, en definitiva, paz. ¿Tú lo dejarías todo por tan ansiada paz?

Espero que tú también encuentres tu lugar en esa paz. Espero que consigas llegar a un equilibrio que se contagie a todos los que te rodeen. De ese modo, uno por uno, igual conseguiríamos el sueño al que cantaba John Lennon en su canción Imagine.

¿Te lo imaginas?

Paz... y una sonrisa,

àlex Seguir leyendo...