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lunes, 24 de mayo de 2010

No toquéis a los funcionarios

Este país es la rehostia.

Llevamos ya no sé cuánto tiempo con la puñetera crisis dando por saco. No sé ni cuantos millones de personas que viven y pagan sus impuestos aquí, se han quedado en el paro. Las empresas cierran, se deslocalizan (una forma elegante de decir que se piran a sitios dónde la mano de obra es más barata) o presentan los tan famosos Expedientes de Regulación de Empleo, otrora conocidos como ERES (sí, el del verbo).

Pues aquí, mientras nuestros vecinos, amigos, familiares o no, se han ido quedando en el paro, nadie decía nada. Los telediarios daban cifras y en los corrillos de los bares, las peluquerías y las puertas de los colegios, ibas escuchando que si fulanito o menganita se habían quedado sin curro.

Recuerdo que en el caso de la SEAT, sí que se metió el des-gobierno autonómico para mediar. Joder qué grandes. Ahí se escuchaba a los sindicatos vociferar y alarmar a la gente con la situación. Punto. Vino la Nissan. Vinieron las ayudas al sector del automóvil.

A los demás, que les parta un rayo.

Ahora le ha tocado a los funcionarios. Y entonces se lía. Sólo ahora he escuchado la palabra huelga general. Sólo ahora he escuchado a la gente gritar y maldecir por la tele. Otra vez los jerifaltes de los sindicatos están hablando de ruptura social y no sé cuántas palabras más que estoy seguro que ni siquiera conocen su significado.

Vaya por delante, que no tengo nada en contra del colectivo, sólo hablo de gestión y de algunos elementos que manchan su buen nombre.

Claro, ahora me paro yo. Pienso. “¡QUÉ COJONES LOS VUESTROS!” Resulta que, mientras la gente de a pie que trabaja en empresas privadas se ha quedado privada de forma ABSOLUTA de su puesto de trabajo y, por ende, de su salario, aquí nadie hacía nada. Ahora, a los funcionarios, esa raza en la que hay gente buena y no tan buena, como en todas partes, les tocan UN PEQUEÑO PORCENTAJE DE SU SUELDO y nos rasgamos las vestiduras.

Cuantas personas que ahora están en el paro, se hubieran dado literalmente con un canto en los dientes porque sólo les hubieran privado de un cinco por ciento de su salario, en vez del cien por cien. Al parecer, los funcionarios, aquí, son intocables. Los buenos, y los malos. Es igual, pueden estar de baja eternamente, pedir excedencias remuneradas, ir a la oficina treinta y cinco horas a la semana, sentirse sabedores de que nunca se quedarán sin trabajo, Y SON INTOCABLES.

Pero bueno, los que no somos funcionarios, somos gilipollas ¿o qué? ¿Por qué esta tendencia a insultar a la inteligencia del español medio?

A mí, personalmente, me parece que el caso de los funcionarios es como el de los monopolios. Deberían estar sometidos exactamente a las mismas reglas que estamos sometidos los demás. Y si los demás nos tenemos que someter a alguna regla para equiparar, pues hacerlo, pero, por favor, que se deje de dar por saco a este país con tanta mierda.

Me importa un huevo que les rebajen un 5% a los funcionarios. Que ECHEN A LA CALLE por baja productividad a aquellos que se lo merezcan. Que se dejen de cantinelas. No se puede pedir solidaridad cuando a uno le interesa. Hay que ser solidario para con todo el mundo por igual.

¿Hacia dónde vamos? ¿Hacia dónde nos llevan?

Suerte,

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viernes, 21 de mayo de 2010

Una de médicos...

En las últimas tres semanas, entre hospitales y ambulatorios, debo haber visitado algo más de seis veces a los médicos. Esa es una de las razones por las cuales no he escrito mucho este mes, de hecho, creo que escribí la primera semana de mayo y hasta este momento.

Hoy he vuelto a ir al médico. Esta vez al de cabecera. El pasado lunes regresé de París. Nada de trabajo, ¿eh? Por la tarde ya tenía fiebre. El martes por la mañana, me tomé un ibuprofeno y me fui a la oficina. A ver, no es que sea un súper héroe, pero con la racha que llevaba, a ver si me iban a dar una patada en el culo por volver a faltar…

Joer, fui todo el día como un puto zombie. Mareado. No sabía ni por dónde me venían. Intentaba disimular todo lo que podía, pero creo que la gente lo notaba. Estaba lento, muy lento. Se me hizo el día larguísimo.

Pero el miércoles, mi cuerpo dijo que ni de coña. Me levanté con treinta y ocho de fiebre. Un dolor de cabeza como si todos los contertulios de los programas estos de la tele en los que ponen a parir a alguien, estuvieran hablando a la vez en la misma habitación en la que yo estaba. Me dolía todo. Hasta las uñas de los pies. El jueves, más de lo mismo, pero el dolor de cabeza fue superior. Podrás imaginar que no me levanté de la cama para mucho. Ir al lavabo y comer algo… Poco más. Y sí, a diferencia de lo que dice X., para darme una ducha. Digo lo de diferencia, porque según él, eso es de mmmmmmmmuy maricón, que un tío nunca se quiere duchar… Será cerdote el tío…

Esta mañana, aunque no estaba en mi temperatura normal (la corporal, no la mental), seguía encontrándome francamente. (Francamente, ahí acaba la frase, no es ningún error... Joer, tiene gracia). Dolor de cabeza brutal, debilidad… Vamos, lo típico de un gripazo. Mi mujer ha llamado al ambulatorio. No vienen a casa si no te estás muriendo, y menos para darte el parte de baja.

Pues vale, no discutamos, ¿a qué hora son las urgencias? A la una, perfecto, son las ocho y media de la mañana, podemos esperar un rato.

A la una me he ido al ambulatorio. Esperándome una cola de tres pares de cojones… Pero no, no había nadie. En la puerta siete una doctora a la que no había visto en mi vida. Le explico la situación y me dice, sin mirarme, que me va a dar la baja, pero desde hoy. Claro, yo, entre sorprendido y apático (no tenía muchas ganas de hablar, y menos con un desconocido), le he dicho que llevaba en casa desde el miércoles… Me ha dicho que eso ella no lo sabía, que tendría que haber llamado el miércoles al ambulatorio, para decirles que estaba en casa con fiebre. Que como no lo había hecho, no me daba la baja…

¿A que no te lo crees? Pues palabra de honor. Yo me he descojonado un poco. Vamos, un ja, tampoco tenía energías para mucho. Aunque te parezca mentira, le he dicho que no tenía humor para discutir. Que lo aceptaba, pero que no lo entendía, que nunca me habían dicho una cosa así (y mira que me han dicho cosas raras)… Que llame para decirles que estoy malito en casa. Claro, y la persona que está al teléfono, me atenderá, tomará nota, me dirá que me meta en la cama y que me cuide… No te jode.

Le he dicho que hiciera lo que tuviera que hacer. Le he preguntado si su nombre aparecería en el parte de baja. A su contestación afirmativa, le he dicho que yo luego ya haría lo que tuviera que hacer. Pero sin levantar el tono de voz, bueno, no podía levantar nada yo ahí… Ahí ella ha dado un paso atrás y me ha dicho aquello de “Dejémoslo estar” y se ha puesto a imprimir. “¿El alta para hoy?” Ahí me ha hecho gracia, pero no he querido decirle nada… Ni siquiera me había auscultado. Por cierto, no ha tendido desperdicio el momento en el que me ha dicho que volviera la semana que viene, que estaría mi doctora habitual y que me diera ella la baja… ¡¡¡PERO SI LA ESTÁS SUSTITUYENDO!!!

Me ha dado el parte de baja, desde el miércoles, y el parte de alta. Sin levantarse de la mesa. Entonces, le he preguntado si seguía con el ibuprofeno y el jarabe que me estoy tomando para la tos. Entonces, oh madre misericordiosa, y solo entonces, se ha levantado, se ha puesto a mi espalda (me ha parecido una mujer mayor) y me ha levantado la camiseta… Menos mal, imagina que me baja los pantalones… Me ha auscultado un poquito, yo tosiendo como un camionero y buscando alpiste… Me dice, te veo bien… Jodeeeeeeer…. Hija de una hiena…

Se ha vuelto a sentar, me ha dicho que siguiera tomando lo mismo y me ha preguntado
“¿algo más?”…

Me vuelvo a la cama. He perdido tres días de curro, diez minutos de normalidad a manos de una doctora de la seguridad social y, para colmo, hemos anulado una reserva para estos próximos tres días… no es plan de irse en estas condiciones…

Que vaya bonito,

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miércoles, 5 de mayo de 2010

Everybody needs somebody

Sigo extrañándome al ver la sorpresa que genera en algunos amigos el hecho de que me preocupe por ellos.

Creo que es una máxima que debe existir en cualquier equipo. Los amigos a los que me refiero hoy son aquellos con los que llevo ya un tiempo compartiendo también la profesión. Nos fuimos de una empresa pequeñita a una grande. De hecho me fui yo, y les animé a venirse conmigo.

Cuando están metidos de lleno en algún marrón, procuro hacer cuanto está a mi alcance para poder echarles una mano y así, al menos, hacerles la vida un poquito más llevadera, en cuanto a la vida en el trabajo se trata. Pero, ¿quién no haría eso por sus compañeros / amigos? Yo quiero pensar que todos actuamos de la misma manera. Si podemos colaborar poniendo nuestro granito de arena para que alguien pueda tener una existencia algo mejor, lo hacemos, ¿verdad?

Creo que cualquiera de ellos haría lo mismo que hago yo. Quizás, por mi posición, que por casualidades de la vida está situada en un punto donde la visión es más amplia, tengo más oportunidades de demostrarlo, pero sin ser nada excepcional.

La excepcionalidad de todo esto, ya sea porque yo echo una mano, o porque lo hace otra persona, es que los demás se sorprendan ante una acción como esta. Parece que en el mundo en el que vivimos, lo que debiera ser normal, se convierte en algo fuera de lo común. Nos extraña ver que otra persona hace algo por nosotros, o por los demás, de una forma totalmente desinteresada. Me parece del todo triste. Me parece totalmente inaceptable que nos encontremos con un mundo cómo este, en el que las individualidades imperan sobre las colectividades, dónde se valora más a un cabronazo que a una buena persona, por el mero hecho de vender más con esa fachada. Nos va la gente canalla. Cuanto más, mejor. Y el que es bueno y se preocupa, o es tonto o es una persona extraordinaria, cuando, sencillamente, hace lo que debe.

Al final, todos y cada uno de nosotros necesita a alguien. Alguien que nos ayude en un momento de necesidad. Alguien que nos de esperanza cuando todo lo demás no funcione. Alguien a quien dar esa esperanza. Y, por supuesto, como dirían Jake y Elwood, “Everybody needs somebody (to love)"...



Que vaya bonito,

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lunes, 3 de mayo de 2010

Vicio de pagar impuestos tenemos... Cooooooño

Hoy es el primer día hábil del mes de mayo, entendiendo por día hábil lo que a laboral se refiere. Para mí, el primer día hábil del mes fue el sábado, de hecho, estarás de acuerdo conmigo, que los fines de semana, festivos y vacaciones, son los días más hábiles de los que disponemos. No hay que ir a currar, pero cuidado, alguien puede ponerte “deberes” para esos días de fiesta y aguarte un poco la misma… Pero mejor no entro ahí, que seguro que salgo trasquilado.

Primer día hábil del mes de mayo, ¿no?... Hoy ya se puede entregar la declaración de Hacienda. Está claro que sólo lo harán aquellos a los que les devuelva pasta el estado. Y que quede clara la palabra “devolver”. Espero que a estas alturas, todos tengamos bien claro que nos devuelven pasta ya pagada, que no nos regalan nada. Aquellos que tienen que pagar, se esperarán al último día. Lógico y normal. La pasta la quiero tener yo en mi bolsillo hasta el último día.

Empieza mal la fiesta. Resulta que los mismos trabajadores de hacienda nos aconsejan que revisemos los borradores que han enviado, que están mal. Toma ya… Los que ejecutan las normas, resulta que hacen las declaraciones mal. Y eso va año tras año. Este año lo han reconocido, pero la llevan cagando desde que el borrador es borrador…

Ahora, lo cojonudo de todo esto, la gracia del chiste, la mantequilla de la tostada, es el puñetero “plan renove” del coche…

Resulta que los señores que venden coches se quejan. Son un gran colectivo. Se quejan en masa. Dicen que no venden. Como otros muchos, claro, otros a los que nadie ayuda y se van a la quiebra. Pasan de una temporada en la que venden a espuertas, a otra en la que se hunden… Coño, ¿y por qué no hacen como el ciudadano de a pie? Que ahorren para cuando vienen mal dadas…

Pero bueno, no voy por ahí. Vuelvo al plan renove. El gobierno les ayuda. Dice que va a dar nosecuantosmil euros por la compra del coche. Venga… Todos como burros a comprar coche. Bueno, todos no… pero las ventas parece que a mes de Abril del 2010 han subido un 48% y se jactan que ha sido gracias a eso…

Claro, la gente compra el coche por la pasta que se ahorra. No está mal. No sé si han sido dos mil eurillos. Peeeeeeeeeero, porque estas cosas tienen un pero… La cosa no es tan bonita. No sé si alguna vez te has preguntado por qué la letra de los anuncios de coches y que te pasan al final, esa pequeñita que va de derecha a izquierda, va a toda hostia y no puedes leer nada. Al parecer aquí había letra de esa pequeña. Los eurazos con los que ayudan para comprar un coche y los ricachones que mantienen esas empresas se gastan en sus yates y sus lujos, te imputan como ingresos en la declaración de hacienda. ¿Cómo, que no lo sabías? Yo tampoco.

En definitiva, que aquí, siempre hay unos que se aprovechan de otros, encima no te lo explican, y acabas pringando. Que sí, que el coche te ha costado más barato, pero espero que no te pase eso de que por esos eurillos que te has ahorrado, no te suba el tramo del IRPF y te toque pagar en vez de cobrar, que todo podría ser…

¡¡¡Hasta los webos de los que gobiernan (sean quienes sean) estoy ya!!!!

Hacienda somos todos… menos los que no lo son, ¡¡¡pringao!!!!

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martes, 27 de abril de 2010

Mentiras arriesgadas

En una o dos ocasiones ya hemos hablado sobre la mentira y los efectos que tiene sobre cualquier tipo de relación, ya sea de amor, de amistad o profesional, es igual…

Creo que las mentiras son como los cartuchos de una escopeta. Tenemos un número limitado para cada una de las escopetas que adquirimos con cada nueva relación. Lo ideal sería no tener que usar ninguno, llegar muy lejos sin disparar un solo cartucho. Pero hay personas que los disparan con cierta facilidad, sin ni siquiera ser necesario… Y al final, se queda sin nada que disparar, ya no caza, ya no obtiene recompensa alguna, las presas, en este caso, los amigos, huyen despavoridos…

Porque si tienes que mentir, hazlo bien y cuando toca. No mientas por algo que a los demás ni tan solo les importa, quedas fatal, minas totalmente la confianza, la otra persona, a buen seguro, va a pensar que algo no está funcionando. Yo, por ejemplo, si me mientes sobre algo que ni te he preguntado ni me interesa, me quedo totalmente fuera de juego. Me lanzas una mentira a la ligera, sin necesidad alguna, para esconder algo que me va a importar un huevo. Seguro que entonces pensaré que lo has hecho porque en lo más profundo de tu ser, has imaginado que igual sí que me iba a afectar, porque si yo no creo eso a pies juntillas, entonces pensaré que eres un mentiroso compulsivo y, entonces, tu compañía estará de más.

Si mientes, hazlo por una buena causa, no por una chorrada… No te dejes llevar por mentiras arriesgadas. Si nadie te pregunta, no mientas porque sí, no digas la verdad si no quieres, no digas nada…

Así, lo jodes todo…

Por cierto, qué grande es la frase de “Se pilla antes a un cojo que a un mentiroso”

Ahora que ya te lo has leído, sólo quiero desearte suerte…

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lunes, 26 de abril de 2010

El folleto xenófobo de un partido político

Estoy viendo las noticias y, para qué decirlo de otra forma, estoy flipando...

La última vez que hablé aquí de política, más de uno se me tiró encima, a la yugular, sin pensárselo dos veces, pero es que hoy no puedo reprimirme, así que, a riesgo de que me digas de todo, me tiro a la piscina...

Resulta que, en Badalona, un partido político se ha dedicado a repartir un folleto propagandístico. Hasta aquí, creo que todo bien, ya que estaban ejerciendo un derecho amparado por nuestra democracia. El folleto, además de el logotipo de este partido, muestra un mensaje relativo a la seguridad ciudadana. Para adornar el mensaje, muchas fotos tomadas en las calles de la ciudad, entre las que se puede ver una de un balcón. En ese balcón no encontramos flores... no, que va... Nos encontramos una pancarta y en ella, con letras enormes, dice "No a los rumanos"...

El que ha puesto esa pancarta en su balcón, tendrá sus razones para tal mensaje. Ahí, no voy a entrar, podría, pero no voy a hacerlo. Creo que quien más quien menos, en algún momento, ha dicho algo malo contra algún colectivo, y el que esté libre de pecado, que tire la primera piedra, sea de dónde sea y del color que sea... Me da igual...

Yo, la verdad, no lo entiendo, no puedo llegar a comprender cómo alguien, supuestamente inteligente, con estudios, con experiencia, es capaz de cometer semejante error. Que un político de un país democrático, con una constitución como la que tenemos, se atreva a usar la opinión de unas personas ante una situación que seguramente para ellos es crítica, para unos fines meramente políticos. Impresionante.

Que se atrevan a lanzar un mensaje totalmente xenófobo, en el que además no ha lugar a la interpretación, es del género estúpido. Quizás ellos piensan que el resto de la población es tonta o algo por el estilo, vamos, que a mí, personalmente, me parece un insulto a la inteligencia del ciudadano de a pie.

Claro, se ha liado un revuelo de "agárrate y no te menees". Normal. Aquí, también puedes llegar a pensar que lo que han querido es ponerse en boca de todos. Hay personas que piensan que es importante que hablen de uno, aunque sea bien. En su caso, han buscado que hablaran mal, o peor de lo que ya lo hacían, porque en cuestión de simpatizantes, en esta zona del país, no ganarían un premio...

Lo mejor de todo, ha sido lo que han dicho, tanto un alto responsable a nivel nacional, como el responsable a nivel local. El primero, en este caso, primera, que era un folleto de la calle, que no tenía nada que ver con el partido, y que era un panfleto... Bueno, en lo tercero podemos esta de acuerdo, era un panfleto, pero ¿¿¿en lo demás??? Que llevaba el logotipo del partido... Jodeeeeer, y lo dicen tan tranquilos, con un cinismo bárbaro que te deja helado, como si no fuera con ellos... Y el otro, vamos, no se ha quedado corto, que son fotos de la calle y que ellos no se hacen responsables... ¡Tooooooooooooooma yaaaaaaaaaaaa! Desde luego, tal y como decía un presentador en la tele, de responsables, nada... Totalmente irresponsables.

Viendo esto, me hago cruces de cómo podemos ser tan tontos y dejarnos embaucar por esta raza política que tantos y tantos corruptos, mentirosos, bandoleros, vagos, caraduras y algo más que no voy a escribir aquí. El tipo de personas que hay en sus filas sólo están interesados en el poder, porque saben que es el precursor de su riqueza.

Y lo dejo aquí... Que me enciendo... Por cierto, ya sabes cuál es el Partido Político, ¿verdad? Aunque, no nos engañemos, aquí no hay colores ni ideales, todos y cada uno de los políticos de este país haría lo que pudiera por conseguir su objetivo, para ellos, a diferencia de lo que nos dice la ética y la moral, el fin sí justifica los medios...

Buenas noches y buena suerte,

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domingo, 25 de abril de 2010

Papá, que tengo que hacerlo yo y no tú...

Siguiendo con el tema de Sant Jordi, hoy quiero contarte algo que, como viene siendo habitual, me sorprende e incluso me arranca alguna risotada...

En el colegio de los críos, para celebrar ese día tan especial para los catalanes, tan especial, que nuestro des-gobierno autonómico no lo marca como festivo en el calendario, la dirección pide a sus alumnos que lleven algo relacionado con la festividad.

Da para mucho, Libros, rosas, Sant Jordi, dragones, princesas, castillos... Bueno, lo que se te antoje...

En nuestro caso, mi mujer, con unas hueveras, pintura al agua, una cartulina, unas pelotas de ping-pong, un rotulador indeleble, un poquito de pegamento y cinta americana, se sentó con los críos para que hicieran unas cabezas de dragón. Ellos lo pintaron de la forma que a ellos les pareció, decidieron cómo querían los ojos y, ayudados por su madre, hicieron unas cabezas más que aceptables. Bueno, qué te voy a decir yo, me parecen geniales...

Lo divertido del asunto es la muestra de objetos que llevaron los niños de cuatro, cinco y seis años. Bueno, algunos, creo que ni siquiera yo sería capaz de hacerlos, aunque eso dice bien poco, porque soy bastante inútil en cuanto a trabajos manuales se trata, siempre me han dicho que yo, más que dedos, tengo po**as, porque todo lo que toco, lo jodo... Bromas aparte... Es para flipar las curradas que se pegan algunos padres para que sus hijos lleven un castillo cojonudo, un dragón de barro que ni Joan Miró, dragones de papel... Como diría Jesulín, dos palabras IM-PRESIONANTE...

Y yo pienso... ¿Esto no es para que los niños estimulen su imaginación y otras habilidades y hagan lo que les parezca? ¿Qué hacen los padres? ¿A qué juegan? Luego los miran, los objetos, digo, y se sienten orgullosos... ¿De quién? ¿De sus hijos? ¿De ellos?

Afortunadamente, hay maestros de escuela que piensan que el que tiene que ser mostrado como ejemplo magnífico de cómo un niño pone manos a la obra es, precisamente, lo que él haya hecho, aunque a nuestros ojos adultos pueda parecer lo más horrible del mundo, porque a sus ojos y a su forma de ver, es el artículo más bonito que puede hacer un crío normal...

La sensación que te queda, como siempre, es que algunos padres, no se preocupan de sus hijos, se preocupan de lo que los demás van a pensar sobre ellos... O sencillamente no entienden las instrucciones de los colegios, que también podría ser, porque corre cada adulto por ahí, que hasta se le caen las cáscaras de las pipas al suelo cuando están sentados en un banco...

Llega el calor... Llega la Camilocura

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sábado, 24 de abril de 2010

Lo peor está en la grada

Creo que ya te había contado alguna vez que mi hijo juega a fútbol. Es un equipo de lo que vienen llamando aquí "promesas". Empezaron a jugar cuando tenían entre cuatro y cinco años, allá por el mes de septiembre del año pasado.

Como podrás imaginar, el objetivo para este año es el de que aprendan un poquito de las técnicas del fútbol, otro poquito de disciplina de equipo y un mucho de pasárselo bien. Creo que son los tres ingredientes básicos para estas edades independientemente del deporte del que se trate.

En los partidos, al ser equipo de primer año, acostumbramos a perder. Los otros equipos contra los que jugamos suelen ser un año mayores y se nota.

De cualquier forma, desde septiembre hasta hoy, que han jugado contra el Cornellá, se nota un cambio impresionante en su colocación en el campo y su forma de jugar, aunque la filosofía sigue siendo la misma.

En Cornellá hemos recibido un siete a uno, bueno, aunque el uno nos lo han anulado por fuera de juego... sí, fuera de juego, aunque los niños todavía no saben ni qué es eso. Lo de perder o ganar, para nosotros no es tan importante. Creo que la filosofía es correcta y ya tendrán tiempo de empezar a competir en serio.

Lo peor de los partidos acostumbra a estar en las gradas, y suelen ser los padres. Hoy, sin ir más lejos, uno ha saltado la valla y ha dado cuatro pases de torero imaginarios. ¿Te lo puedes imaginar? Es patético. Sobre todo por la edad de los críos que están en el campo. La verdad es que es lo peor. Soy de los que piensa que, en estas edades y algo mayores, deberíamos abstraernos de estas historias y aplaudirles independientemente del equipo en el que jueguen, y reír y hacer que ellos vean que en la grada también lo pasamos bien.

Lo de algunos entrenadores y los árbitros, mejor lo hablamos otro día.

Si me lees y tienes un hijo en la misma categoría o situación, reflexiona sobre lo que te estoy diciendo... Ellos son lo primero... Si pierden, no les grites... Si ganan, celébralo sin hacer daño a los otros... Consigue que se diviertan, esa es la forma en la que realmente ganan...

Que vaya bonito,

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viernes, 23 de abril de 2010

Pequeños cambios

Sí, sí, no te asustes, estás en leyendo el mismo blog de siempre, aunque le estoy haciendo unos cuantos retoques.

El primero que habrás visto es el título... Ha cambiado. Pero también ha cambiado el estilo de la página. El fondo oscuro lo he pasado a un fondo claro y... bueno, alguna cosilla más...

Sabes perfectamente, porque igual hasta lo hemos hablado, que algunas cosas estaban perdiendo su sentido, así que, aunque sigo manteniendo todas las entradas, he querido hacer este pequeño giro.

Seguiré escribiendo las mismas cosas de siempre, compaginándolo con "La vida son cuatro días". Pero ya no estoy en la isla ni estoy de viaje, lo que no quita que vuelva a viajar otra vez algún día... Te iré explicando cómo me van algunas cosas, lo que me sorprende, lo que no... Bueno, lo de siempre.

Ahora me voy a dormir, esta ha sido una semana dura y hoy estoy muerto...

A ver si tengo un rato y vuelvo a explicar cosas que me parecen destacables del día a día...

Que vaya bonito,

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23 de Abril - Leyendas de dragones

Cuenta la leyenda que había una pequeña población en una isla al norte de Europa. Esta población dedicaba su tiempo afanosamente a trabajar una tierra segura.

La leyenda también cuenta que había un dragón, al que aquí, con vuestro permiso, llamaremos Sauron, en honor al Sr. Tolkien. Ese dragón, Sauron, tenía a la población acojonada. Una población que trabajaba desde muy temprano por la mañana hasta altas horas de la noche. Tenía, en ocasiones, que pedir permiso para ir a comer, para ir a cenar e, incluso, para irse a dormir.

Aquella población, tenía que desplazarse cada día de un pueblo a otro para satisfacer los deseos de aquel ser. Algunos, soportaban al dragón a su lado a todas horas, insistiendo, exigiendo. Siempre con prisas. Siempre mirando a ver si faltaba mucho, con insistencia...

Aquel dragón, durante las noches, oprimía a las personas, las hacía sentirse desdichadas, escudriñaba los puntos débiles y los atacaba. Aquel dragón, se olvidaba de que lo que había ante él era un ser con sentimientos, con familia que le esperaba, con una vida más allá de sus deseos. No le importaba, lo único que le importaba era que sus deseos fueran cumplidos, de forma egoísta y totalitarista. Para ello, no dudó en prometer futuro a componentes de aquella población para que le ayudaran en sus fechorías...

Varios sacrificios se hacían para que Sauron saciara su sed de sangre. Uno tras otro, iban desapareciendo. Como deshechos. Irrecuperables para aquella sociedad que tanto les necesitaba. A algunos, los despreciaba aquel dragón, otros, sencillamente caian humillados a sus pies y rogaban clemencia para poder abandonar aquel lugar...

Otras leyendas de dragones, como la que celebramos hoy, en la festividad de Sant Jordi, acaban bien. Un caballero llega al lugar, lucha sin cuartel contra el dragón hasta vencerle y se casa con la princesa.

En este caso, el dragón sigue ahí, humillando a la población, esclavizándola, prohibiéndoles poder llevar una vida normal. En este caso no hay caballero que se atreva a enfrentarse con el dragón. En este caso, el dragón seguirá saciando su sed de sangre sin que nadie haga nada para evitarlo... Y por supuesto, del dragón sin vida no crecerá un rosal...

Siento contarte el cuento así, pero es tal y como yo lo he querido hacer...

Y como decimos aquí, en Catalunya...

"Conte contat... Aquest conte, s'ha acabat" (o no).

Suerte,

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