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martes, 29 de junio de 2010

Relax en el camping

No hay nada más bonito que ir de camping... Bueno, sí, vale, hay infinito más dos cosas más bonitas que ir de camping, pero según las circunstancias, es una liberación absoluta, te lo aseguro.

Cuando tienes entre los dieciséis y los veinte años, las oportunidades del ligoteo son bárbaras. Practicas idiomas por un tubo, ya que en estos recintos, puedes hallar la más variopinta diversidad de nacionalidades. Es genial, la química que aparece en la piscina... Ese correr por las noches a la caza y captura del extranjero/extranjera de turno a ver si puedes hacer manitas sin que te vean tus conocidos... [Aquí va un suspiro]

Pero como te comentaba, todo depende de las circunstancias en las que te encuentres. Cuando se trata de familias con niños, la cosa varía y mucho.

Allí llega una relativa despreocupación. Te coges un bungalow (lo de que coger un bungalow no es ir de camping, lo discutimos otro día) para toda la familia. Vas acompañado por más amigos que estén en tu misma circunstancia, es decir, con niños; eso sí, en diferentes bungalows. A partir de ahí, empieza la liberación.

Los niños, todo el día en la calle, con sus bicis a todas horas en medio del camino, lo justo para que otros precavidos conductores, se bajen a apartarlas con cariño y hastío a la vez. Juegan a fútbol. Todo el día fuera. Tú, todo el día marcando el bañador, la camiseta, las gafas de sol y las chanclas... El conocido como "Uniforme oficial de las vacaciones de camping".

Se levantan por la mañana y a la calle. Desayunan en el porche del bungalow. Tú, puedes leer hasta el periódico. Te quedas en la mesa hasta que te cansas de estar sentado y hablando con los amigos. Mientras, los niños corren, ríen, juegan...

Vas un rato a la piscina. Juegas con ellos. Ahí, un poco más de responsabilidad y menos liberación, hay que vigilar que no se ahoguen y que no le den un balonazo o no mojen a la señora maquillada en plan sábado noche y que lleva un bañador de diseño a juego con un pareo y unas zapatillas.

Te vuelves al bungalow. Preparas un aperitivo a base de vermut negro, berberechos y unas olivas. Mientras lo tomas, preparas una sangría de tres litros, de aquellas que se hacen en una olla o en un cubo, con un kilo de cubitos de hielo. Costillada, paella... lo que sea. Todo combina con la sangría de cava.

Después de comer, los niños siguen corriendo. Tú, si te dejan, te echas una siesta hasta las seis de la tarde, en que vuelves un rato a la piscina. Vuelves, te lías, con calma, a pensar en la cena. Sin machacarte, que luego vienen las agujetas de pensar: Unos biquinis (bocadillo caliente de pan de molde, jamón york, queso y mantequilla), unos frankfourts... A lo sumo, una tortilla de patatas. Por la noche, cerveza o un buen lambrusco fresquito, eso sí, del rosado, que no te engañen con otro...

Los niños siguen jugando. Te pones a echar la partida de cartas. Algo ligero, un póquer. Los niños vienen al verte jugando, pero se cansan y se duermen. Tú puedes seguir hablando, jugando y, sobre todo, bebiendo, hasta altas horas de la mañana, porque los niños, como se han acostado tarde, no madrugarán...

Por la mañana vuelta a empezar. Llegas a un estado de relax absoluto, o debieras, si no lo consigues, quizás esto del camping no es para ti.

No te líes con hoteles, apartamentos o cualquier otra cosa... Lo suyo es el camping, en buena compañía, eso sí...

Voy a pensar en las vacaciones, a ver si llegan pronto...

Que vaya bonito,

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lunes, 2 de febrero de 2009

¿Es mi jefe (Mr. X) un profeta?

Hoy es lunes, con lo que tocaba viaje a Londres.

Ya ayer, hablando con un compañero que se había quedado el fin de semana, se iba barruntando lo que podía ser esta mañana. Y si, no ha fallado, al llegar al aeropuerto, primero recibo una llamada de otro compañero desde Madrid, diciendo que su vuelo estaba retrasado por nieve... ¡¡¡Ay!!! Los aeropuertos de Londres bajo mínimos.

En cuanto llego al mostrador y llega la hora de embarque, entonces Y SÓLO ENTONCES, nos notifican los señores de BA el vuelo se había retrasado hasta, al menos, las 2pm.

Tras un rato de explicaciones (nos han regalado el periódico, grandes detallistas), la gente ha empezado a hacerse el planteamiento de cancelar el vuelo. Yo creo que he sido de la segunda oleada, así que me he bajado a la cola de Iberia (una cola interminable) para hacer un cambio de vuelo para mañana.

Estando en la cola, en los letreros, cambio de hora... ahora es... a las 8:35. He salido corriendo al mostrador y otro se ha venido detrás mío (luego me ha dicho que ha visto el letrero y a mi corriendo y que no se lo ha pensado). Al final, otro de los grandes detalles para mantener el orden, un nuevo error de los de Aena.

Hemos vuelto a la cola, él primero y luego yo. Al ver que a él ya casi le tocaba y que a mi me podía quedar media hora larga, me he acercado como el que no quiere la cosa hasta su posición, me he puesto a hablar con él... y sin darme cuenta ya me tocaba... cambio de vuelo a mañana a la misma hora.

Así pues, volaremos mañana, a ver que nos depara Londres. A estas horas, todavía tienen trenes que no funcionan, taxis con problemas, metro con cortes de servicio... puede ser una gran aventura...

Por cierto, he tenido una conference call (disculpa, el link está en inglés) con dos angloparlantes y un compañero español. A uno de los ingleses no le entiendo todavía ni en persona, por lo cual, me voy a ahorrar explicaciones al respecto... (Que desastre).

Y si has leído última entrada de enero de este blog, te darás cuenta de que mi jefe, al parecer, también es profeta.

Buenas noches y suerte para mañana si vuelas, como yo, a Londres.

àlex
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martes, 27 de enero de 2009

Sunday bloody sunday...



Que el lunes no es el mejor día de la semana no es ningún secreto, y yo no lo he empezado muy bien.

Me he levantado a las 5:40 (hora de España) y me he preparado. Cuando ya estaba a punto de salir, una de las niñas ha pegado un grito y cuando he ido a la habitación, se me ha abrazado y me ha dicho "papa, no te vayas". Eso desarma hasta al tío más duro, y ya me he ido un poco fastidiado.

El taxi me ha dejado en el aeropuerto y, después de pagarle, me ha soltado un "si coges tú la maleta del maletero me haces un favor" con lo que me he bajado del coche, he abierto el maletero y me ha tocado a mí bajar la maleta.

He facturado en una de las máquinas de British, y me he ido a un "fast drop", dónde se supone que sólo tienes que dejar la maleta, pero no, el colega estaba facturando a un tío y me he tenido que esperar un rato.

Después de pasar por seguridad, he aprovechado a que mi hermano también viaja los lunes, y a la misma hora que yo, y hemos desayunado juntos.

En el avión, poco que contar, sólo que hemos llegado con media hora... ¡¡¡de adelanto!!! Hecho insólito.

Por cierto, no se si alguno de los que me leen ha estado en el aeropuerto de Heathrow pero he de decir que no hay ni una papelera (ni siquiera en la estación del tren) con lo que te llevas los papelitos que puedas tener de viaje contigo.


Al llegar a Paddintong Station (con el Heathrow Express), y después de hacer como 15 minutos de cola, he cogido un Taxi con un conductor muy simpático, con el que he ido hablando todo el camino de fútbol, el Barça ahora da mucho que hablar, y realmente me ha servido para practicar un buen rato de inglés y charlar de algo que no sea informática con alguien, con lo cual he de decir que muy bien.


Ha sido un buen día de trabajo, hemos comido un Sandwich de escalopa (uno de los pocos bocatas que me como aquí al mediodía) y hemos acabado la jornada a eso de las 7pm sin más pena que gloria, y parece que se nos vienen tiempos difíciles también aquí, eso si, por exceso de prisas en el trabajo.

Me he venido al hotel, y... no había conexión en mi habitación. Después de intentarlo durante mucho rato y conseguir hablar con Helpdesk (en español por cierto), al final no he podido realizar mi conexión diaria con casa para ver a los críos, cosa que me ha fastidiado bastante y me ha hecho acabar el día no muy bien, aparte de que ni siquiera he cenado (por falta de ganas, eso sí).

Finalmente me han cambiado de habitación y gracias a eso estoy escribiendo ahora en mi blog.

Ahora voy a irme a dormir, a ver si el día mañana empieza algo mejor...

Buenas noches.

àlex
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