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sábado, 7 de mayo de 2011

El teatro del fútbol

Pasados unos días de la borrachera y posterior resaca de los Barça-Madrid o Madrid-Barça, llega el momento de las reflexiones personales.

No voy ahora a descubrir la sopa de ajo, pero desde esta punta de la península parece que se ven las cosas de una forma distinta a como se ven en la capital de nuestro país en crisis.

Desde pequeño recuerdo escuchar en algunas ocasiones aquella mítica frase de "lo bueno, si breve, dos veces bueno", o aquello de "lo poco agrada, lo mucho cansa". Esas frases me las decían los curas del colegio. Estaba claro que ellos iban por otro lado, pero estos días creo que son dos frases muy acertadas.

Yo he acabado harto de estos cuatro partidos, sobre todo porque a mí, el único que me ha gustado ha sido el último. Ha sido el partido en el que he visto algo de espectáculo, aparte de la decisión arbitral que, a mi modo de ver, fue equivocada. En cualquier caso, una decisión que no cambió nada en un partido en el que el mejor del equipo culé fue un delantero y en el merengue, el portero... Eso significa algo, ¿no?

Pero bueno, tampoco voy a ponerme a ejercer de crítico de fútbol. Lo que si que es cierto, es que han habido ciertas cosas que me han dejado un tanto perplejo:

1. Un gran equipo como el R.Madrid no puede salir al campo a defender un empate a cero jugando a la defensiva. No nos da el espectáculo que los amantes del deporte nos merecemos.
2. ¿Cuándo dejarán de echarle tanto cuento los jugadores de fútbol? Y que no me vengan con monsergas que sólo lo hacen los jugadores del Barça.
3. ¿El R.Madrid seguirá echándole la culpa a los árbitros y a las conspiraciones judeo-masónicas por sus resultados durante mucho tiempo? En ningún momento han realizado actos de autocrítica, y eso lo único que puede significar es que piensan que lo hacen todo perfecto y los culpables son los demás.
4. ¿Las cadenas nacionales tienen que mostrar su partidismo tan descaradamente? El comentarista del último partido, no hacía más que hablar del Madrid. De los goles que necesitaba para ganar, del tiempo que le quedaba, de lo bien que lo estaba haciendo... Parecía que estuvieran jugando contra un equipo extranjero, y por muy mal que les parezca a algunos, nosotros también somos españoles. Incluso habiendo acabado el partido con victoria azulgrana, seguían hablando del Madrid.
5. ¿Por qué?

Me parece un tanto patético que el Madrid siga defendiendo a un señor que habla del hoy de la misma manera en que los demás clubs españoles hablaban del ayer. Encima, si vemos registros históricos de diarios deportivos con una cierta afinidad blanca, encontramos noticias como esta: "Mourinho: referente de antideportividad". Hoy lo defienden a capa y espada.

Afortunadamente, muchos amigos simpatizantes del Real Madrid han coincidido en que este señor debería irse bien lejos de su club. Está llevándolo a registros impensables de impopularidad. Incluso Casillas, un caballero dentro y fuera del campo, hizo lo que hizo con Pedrito durante el último partido, y dijo lo que dijo cuando finalizó el encuentro.

En conclusión, que hemos visto de todo menos fútbol. Por mucho que les duela a unos y a otros, ambos equipos han hecho en cierta medida el payaso, y nosotros, mientras, discutimos si una jugada era válida o no... Lo cierto es que con tanto partido, igual se han cargado la selección... Conste que veo a todos los entrenadores y directivos como auténticos payasos y niños malcriados a los cuales les pagan una pasta porque a los que realmente tenemos que sufrir cada día nos gusta el fútbol... ¡¡¡En una línea de producción los ponía yo a currar cada día!!!!!

Eso sí, Visca el Barça!!!!

Que vaya bonito,
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martes, 3 de mayo de 2011

Muerto el perro, ¿se acabó la rabia?

Ayer anunciaron a bombo y platillo la aniquilación del terrorista más buscado por la justicia norte americana (bueno, la internacional, que ya sabemos cómo son estos).

Al parecer estaba, el terrorista, viviendo plácidamente en una tranquila casa cerca de un cuartel del ejército paquistaní. Por lo que cuentan, llevaban mucho tiempo siguiendo a alguien que entraba y salía de la casa.

Finalmente, unos cuantos helicópteros del ejército más potente del mundo llevaron hasta el lugar el fuego y la muerte para todo aquel que estaba en la casa.

Por cierto, lo de la imagen de la derecha no es un error, no sabía que imagen asociar a la entrada de hoy y me ha dado por poner esa...

Anunciaron después, que lanzaron el cuerpo al mar tras un sepelio musulman, en algún lugar del mar que nadie va a poder encontrar. Así nadie podrá realizar peregrinaciones en busca de un mártir.

Toda esta película (que pronto, a buen seguro, se llevará a la gran pantalla), da mucho que pensar. Demasiado. A mí al menos. ¿Realmente lo han matado?

Porque creo que no hay que ser muy listo para darse cuenta que el movimiento de este hombre va más allá de su figura. Que el perro no era él. Que el perro tiene muchas cabezas y posiblemente ahora aparecerá otra cabeza visible. Tenemos la muestra en el grupo que lleva aterrorizando este país desde hace tantísimo tiempo.

Para colmo, aparece un comunicado de WikiLeaks revelando que la organización terrorista haría estallar una bomba nuclear en caso de que su máximo responsable fuera detenido o abatido...

Está claro que hay que actuar, pero creo que el hecho de asesinarlo no era la solución para este hombre. Creo firmemente que deberían haberlo detenido y presentado ante la justicia internacional para que le juzgaran y le metieran en una prisión de máxima seguridad, sin derecho absolutamente a nada más que a aquello que tiene derecho un ser vivo, y mantenerlo con ese tipo de vida cuanto más tiempo mejor...

No necesitamos mártires, y los fanáticos religiosos y/o terroristas, menos...

O poco me equivoco o no se ha acabado la rabia...

Buenas noches y buena suerte,

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lunes, 2 de mayo de 2011

Mad World (Mundo Loco)

El mundo está totalmente loco. Al menos, esa es la sensación que me invade día tras día.

Seguimos peleándonos por veintidós señores que le dan patadas a un balón. Seguimos sin trabajo porque una parte de la humanidad se aprovecha de la desgracia de la otra. Seguimos viendo telediarios llenos de noticias cargadas de tristeza y de violencia.

Es un mundo loco.

Bajo a mi minúscula presencia, a mi pequeño universo, y me doy cuenta que mi mundo también está loco. La felicidad de unos y otros parece convertirse en el polo opuesto de la mía y hace que nos alejemos lentamente al principio e irremediablemente con el imparable paso del tiempo. Mi felicidad hace que olvide a otras personas que han mantenido algún tipo de sinergia conmigo. Mi felicidad hace que me de cuenta que la locura que ella produce en mi interior hace que más pronto que tarde atestigüe lo fugaz de la amistad.

Pero supongo que la vida es así. Las reglas del juego son las que son. A veces no podemos cambiarlo o, simplemente, no queremos hacerlo.

Hoy, más noticias de este loco mundo. Mientras yo sigo viviendo en mi amurallado castillo sobre la colina de la felicidad, otros están estrellándose contra la ruptura y el desasosiego de la incertidumbre. No puedo hacer nada.

Y en este punto es cuando la locura me pone esa venda en los ojos y hace que no mire al exterior. Me inundo de la felicidad interior y procuro luchar por mantenerla, aún a pesar de la desgracia de los demás...



Que te vaya bonito,

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miércoles, 20 de abril de 2011

Otra anécdota en un taxi

La semana pasada me tocó ir a Madrid para apagar un "pequeño fuego" laboral. Nosotros llamamos fuego a un problema que tienen otros equipos en algún proyecto y que, tras tiempo intentando arreglarlo, no han podido hacerlo. En este caso, ni siquiera habían podido diagnosticarlo todavía...

Me fui en el AVE. Me he vuelto vago con lo de volar. Llegar al aeropuerto una hora antes, pasar por el control de seguridad en el que te quitan hasta el reloj, esperar, subir al avión después de hacer cola como un idiota (porque parecemos borregos a la hora de subir a los aviones). Luego, llegas al aeropuerto de destino y empezar a caminar y caminar para poder salir de allí... Prefiero el tren. Llegas quince minutos antes, tu maleta contigo. Te sientas, ves una película o trabajas... Y en cuanto al tiempo, entre pitos y flautas, es el mismo, con la diferencia que llegas al mismo centro de la ciudad.

Recuerdo que a alguien le encantaban las anécdotas que tenía con los Taxis hará un par de años. Igual hasta eres tú. Pues bien, el otro día tuve un viaje un tanto extraño con uno de los coches blancos con banda negra de la capital.

Cuando llegué a Atocha, me dirigí a la parada de taxis. Allí, un chaval con chaleco fosforescente exactamente igual al que nos obligan a llevar en el coche para usarlo en caso de avería (sólo para que nos vean, porque el chalequito no nos soluciona ningún problema, para eso, tiene que venir un mecánico)... Bueno, que me lío. El chaval me indicó el taxi al que debía dirigirme. Yo, muy obediente, me dirigí al vehículo. Cuando me quedaban un par de metros, una encantadora abuelita de pelo blanco se acercó al taxista. Le preguntó si estaba disponible, y éste le contestó, muy amable, que debía dirigirse al muchacho del chaleco.

Me subí al taxi. Previamente habíamos alojado mi maleta en el maletero del coche. De repente, desde un vehículo situado justo a la izquierda del que yo me encontraba, un tío alto, delgado, despeinado y con una camiseta blanca llena de lamparones, empezó a hablar con "mi chofer". Le preguntaba si le gustaba yo más que la señora. Me lo tomé a broma. Pero la cosa se fue calentando, resulta que se había cabreado y todavía no entiendo el por qué. La cuestión es que empezaron los dos a gritar, y "mi chofer", pobre idiota, no tuvo otra idea que la de ponerse al volante y cerrar la puerta. Eso, para cualquiera que haya conducido en zonas problemáticas, es sinónimo de error. Yo empecé a plantearme seriamente el bajarme. No tenía ganas de que me mancharan el traje de sangre. Intuía que el otro, desde fuera, iba a meter su mano, amablemente cerrada, dentro del coche hasta situarla en la cara de "mi chofer". Así fue, claro, pero el otro, el de los lamparones, chillaba mucho pero poco más, porque a lo máximo que llegó fue a meterle el dedo en el ojo al que estaba en el coche.

Vaya par de idiotas. Allí, gritando, dando un espectáculo... El mío, muy cobarde por cierto, le decía "que voy cargado, que voy cargado", aunque yo le dije que no se preocupara por mí, que yo podía coger otro taxi. Me miró mal. Así que tuve que pedirles a los dos que lo dejaran. No tengo claro por qué, pero me hicieron caso. Pero te lo creas o no, el resto de taxis, varias decenas, sólo actuaron como meros espectadores. Absolutamente nadie hizo nada. ¡¡Qué país!!

Yo iba al parque empresarial de las Rozas, y mi taxi, no sé si por los nervios, se perdió... Al menos el tío fue honrado y al parar para poner el GPS, paró el taxímetro.

Yo no sé si es que yo tengo imán, pero siempre tiene que pasar algo. Al menos, no me aburro...

Que vaya bonito,
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martes, 19 de abril de 2011

Recortes a la sanidad catalana

Estos días se está armando mucho revuelo por los recortes en la sanidad pública catalana. Entre unos y otros, parece ser que han dejado las arcas del sistema peor de lo que ya estaban y ha llegado el momento de "apretarse el cinturón".

Yo no entro en si unos tienen más o menos razones. Tampoco voy a entrar a criticar con lo de los viajes en tren de algunos señores del gobierno, pero todo lo que está pasando me trae a la mente grandes momentos vividos en ambulatorios, hospitales, servicios de urgencias...

Resulta que los profesionales de la sanidad están muy alborotados y quejosos porque ven peligrar sus puestos de trabajo y sus actuales salarios.

Hasta donde yo sé, en la seguridad social catalana, se hacen infinidad de horas extras que complementan los salarios de muchísimos trabajadores. Al parecer, los sueldos no son para tirar cohetes (como los de muchos trabajadores de este país) y, gracias a esas horas extras, los pueden mejorar para darse una vida más o menos digna en algunos casos y mucho más que digna en otros.

Entre esas horas y pequeñas "cosillas" que muchos de esos profesionales se llevan a casa cada día de nuestros centros sanitarios, parece que se pueden dar una vida algo más cómoda (creo que ya me quejé de esto a finales de marzo de 2009).

Pero como te decía, no quiero entrar en estos temas, que a buen seguro que alguno se me echará encima, y alguno de mi propia familia, que viven de su trabajo en la mencionada sanidad pública.

A mí, lo que me hace más gracia, es cómo los mencionados profesionales han salido a la calle para argumentar su disgusto con estas decisiones de la administración. Como decía, el fin último es que ellos pierden calidad de vida, y eso, está claro, que lo defenderíamos cualquiera de nosotros a capa y espada. Pero el argumentario no puede hacer otra cosa que llevarme al chiste de forges.

Entre muchas frases interesantes e "inteligentes" destaca una, al menos en mi opinión, en la que hablan que si la administración pública recorta el presupuesto, no nos podrán dar una buena atención...

...

...

...

Ya he dejado de reírme. A ver, desde cuándo nos tratan bien en la sanidad pública??? No es precisamente la norma de la casa... ¿Has ido de urgencias durante un Barça Madrid?

La atención, salvo honrosas y destacables excepciones, suele ser de lo malo lo peor. Esas enfermeras malcaradas que no nos dan ningún tipo de información y que no tienen ni una sonrisa. Esas horas de espera en un servicio de urgencias sin mediar palabra, con unos médicos que ni nos miran a la cara y nos hablan con palabras que no entendemos. Esos diagnósticos sobre virus tras horas hacinados en una sala de espera, en la que además nos miran como si fuéramos idiotas.

A ver, lo de los recortes, no tengo ni idea si son o no necesarios. Posiblemente habrá otras formas de hacerlo, entre ellas, evitando el expolio de los hospitales por parte de los profesionales que trabajan en ellos. En cualquier caso, es una decisión que debería hacerla gente que entendiera (no digo que los que lo están haciendo tengan idea precisamente de eso). Pero por favor, que el personal sanitario de este país no nos tome el pelo al resto de ciudadanos. Que estamos hartos de pagar impuestos para que nos traten a patadas. Siempre tenemos que acabar yendo a un hospital privado, donde gracias al Dios dinero nos tratan mejor (y eso que pagamos menos al mes que para la sanidad pública).

Creo, personalmente, que algunos sectores de este país insultan deliberadamente a nuestra inteligencia e intentan sacar sus castañas del fuego utilizándonos como "rehenes". Cuando otras empresas tienen problemas, los señores de la sanidad pública no salen en su defensa, les importa, sencillamente, un huevo, porque ellos ya tienen su culito a salvo.

Así pues, señores profesionales de la sanidad pública, solucionen sus problemas sin usarme a mí como rehen. Explíquenme con claridad cuál es el problema y, si está en mis manos, colaboraré para que puedan salir adelante, pero sin chantajes y sin mentiras, que para eso ya tenemos a los políticos... Siéntense y dialoguen... Con un poco de suerte, llegan a buen puerto...
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jueves, 24 de marzo de 2011

Teoría de la cerveza aplicada a la vida profesional del consultor

Si te dedicas a la misma profesión que yo, igual hoy entiendes algo de lo que te voy a contar, si no, seguro que lo puedes extrapolar a aquello que hagas en tu día a día, y si no, pues te lo lees (si quieres) y quizás te eches a llorar o a reír...

Nosotros, los que estamos en el tipo de empresa en la que yo trabajo, nos dedicamos durante un tiempo a un proyecto en un sitio, para pasar después a otro quizás en otro lugar, ya sea de nuestra ciudad o fuera incluso de nuestro país, como ya sabes.

La semana pasada dejé el último proyecto en el que he estado, después de un año...

Lo necesitaba. Tenía que cambiar de aires. Aquello no era para mí. O quizás yo no era para aquello, no vayas a pensar que creo que soy el ombligo del mundo (aunque yo esté seguro de ello). Cada día era un martirio levantarse para ir a trabajar allí. Para alguien tan llevado a buscar el clímax tecnológico en aquello que hace, es complicado estar en un sitio que parece anclado, en esos términos, en el siglo pasado...

Por fin lo he conseguido, y para dedicarme a algo que me apasiona, y a lo que me he dedicado durante mucho tiempo, al menos a nivel personal.

Y como el bien no puede existir sin el mal, y no todo el campo es orégano (esto siempre lo dice mi madre, y las madres saben un montón de refranes), todo tiene su contrapartida no tan positiva.

Ya había estado ahí antes de irme a UK. Nueve meses. Ahora, un año. Claro, haces amigos. De hecho ahí conocí a Xavi (hola Xavi), mi compi de otro blog en el que tampoco escribimos hace tela y que tendremos que empezar a hacer un pensamiento...

Bueno, que me lío. El momento llega. La última hora del último día. Sabes que tienes que marchar. Has pasado por esta situación en muchas otras veces, pero te aseguro que no te acostumbras. Qué mal rollo (en algunos casos, en otros piensas en aquello de que les den... dos duros). Hay que despedirse. Y eso yo lo llevo fatal. Por eso, pedí algo a los que allí han compartido algo más que trabajo conmigo. Fue una petición en plan "última voluntad". Les pedí que, cuando me fuera, sencillamente me dijeran "Nos vemos mañana"... Pero nada, que alguno tuvo que levantarse a darme un abrazo... Y claro, uno no es de piedra...

Pero de ahí, que no quiero seguir, voy a mi "Teoría de la cerveza aplicada a la vida profesional del consultor" (bueno, esta profesión seguro que se puede cambiar por otras tantas, pero es la mía y la pongo porque quiero).

Ahí va (es cortita):

"Hay momentos en la vida... Momentos en los que hace mucho calor. Momentos en los que decides coger una cerveza. Helada. Abrirla. Escuchar el sonido del gas abriéndose paso por la obertura. Servirla en una jarra también helada. La miras. Das el primer sorbo. Pasa por tu cuello dejándote esa sensación agradable del frescor. Con su punto amargo. Yo soy de los que siempre quiere disfrutar de su cerveza desde el principio hasta el final…

Pero llega el momento en que das el último trago. Miras tu jarra y piensas, esta se ha terminado… A por otra…

Así, dejas la jarra finalizada sobre la mesa y te preparas para empezar con otra. La primera ya es historia. Ha sido un momento genial. Lo has disfrutado, pero ahora ya es el momento de abrir una nueva, seguro que también tendrá su punto amargo…"

A buen entendedor...

Para acabar, un vídeo de Supertramp, ese grupo que tanto me gusta. Según el que lo ha subido a Youtube, se grabó en 1979, igual tú, ni habías nacido (yo ya jugaba al balón por entonces)...



Que te vaya muy bonito,

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viernes, 24 de diciembre de 2010

Feliz Navidad 2010

La Navidad ya se nos ha echado encima. Hoy, empieza la procesión de despilfarro en las mesas en las que se acabará despreciando la mitad de lo que se sirva.

Un año más, volveremos a sentarnos alrededor de una mesa en la que las personas que hay son las mismas que vemos un sábado cualquiera de una semana cualquiera de qué importa qué mes. Algunos, en este país cada vez menos, sí que se reunirán con familia que no ven en todo el año.

La Navidad ya se nos ha echado encima. Llevan bombardeándonos con anuncios desde principios del mes de noviembre. Parece que durante estos días, uno tenga que ser un descerebrado para sentirse infeliz. Estamos obligados a ser felices. Obligados a esconder nuestras miserias bajo la alfombra para volver a rescatarlas el día diez de enero.

Algunos han recibido el regalo de la paternidad durante estos días. La felicidad es imposible de medir. Otros, han recibido el regalo de la diosa fortuna y han recogido un gran premio de la lotería de Navidad.


Otros, sencillamente por el hecho de estar, ya son felices. Dicen que no es más rico el que más tiene, si no el que menos necesita.

Pero otros, otros no tienen ni para dar de comer a sus hijos...

No creo en la Navidad. Es una fiesta religiosa y la religión, para mí, queda muy lejos. El otro lado, el de los turrones, el del reencuentro, afortunadamente no lo necesito. El día que lo necesite, seguramente cambiaré de opinión. Lo único que me gusta de estas fiestas es la ilusión de los críos, y eso ya es más de lo que más de uno puede imaginar.

Este año ha sido también complicado para mí. Afortunadamente, lo acabo bien. Lleno de felicidad. Afortunadamente, los míos están bien y no nos falta lo más importante. La alegría me rodea. Veo sonrisas, aquellas que siempre anhelo.

Sólo espero un pequeño cambio en mi vida, pero es en ese lado del triángulo que es la profesión. Tiempo. Seguro que llegará antes de lo que me espero. Quiero ser positivo.

He dejado algo por el camino. Pero ya me he dado cuenta, con la edad que voy cumpliendo, que es inevitable. A veces hay que cerrar unas puertas para conseguir que otras se abran. Me conoces. Sabes del significado de la amistad para mí. Perder un amigo es perder un tesoro.



Deseo que pases unos días fantásticos, rodeado de aquellos que tú quieras que te rodeen. Deseo que consigas evitar las famosas "broncas Navideñas". Deseo que no veas lágrimas de ira alrededor de tu mesa. Deseo que dejes fuera de tu hogar la hipocresía y el cinismo. Deseo que puedas ser tú mismo. Deseo que puedas desear ser feliz y que se cumpla.

Yo soy feliz.

Feliz Navidad, creas en ella o no, y que el próximo año vea cumplidos todos tus deseos, sean cuales sean.

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jueves, 9 de diciembre de 2010

A pesar de mí mismo...

Navegando por Internet me he encontrado con una de aquellas frases que en su día dijo alguien mucho más listo e inteligente que yo (seguramente no es difícil).

Me ha hecho gracia. Me ha hecho pensar, como la mayoría de las cosas que me encuentro en mi camino. Si algo se repite en conversaciones y correos electrónicos, es que le doy demasiadas vueltas a las cosas, ergo, pienso demasiado.

Alguna vez he dicho que bastante me cuesta vivir conmigo mismo y aguantarme (porque yo sí que me aguanto con mi columna y mis piernas acabadas en mi 46 de pie).
Pero nunca había pensado en lo que dijo en su día este señor llamado Víctor Hugo. Una frase de aquellas que si te sueltan a la cara, sin esperarlo, te deja perplejo:

"La suprema felicidad de la vida es saber que eres amado por ti mismo o, más exactamente, a pesar de ti mismo."
Me río, pero después pienso... Cuanta verdad en tas pocas palabras. Si miro hacia atrás, me doy cuenta que los pocos que realmente me quieren, lo hacen a pesar de mí mismo. Creo que todos podemos decir algo semejante. Piensa. Seguro que en tu caso pasa lo mismo.

Al final, aquellos que nos quieren lo hacen exactamente así, a pesar de nosotros mismos...

Para los que nos echan de menos cada día:



Y a ti, que llevas tanto tiempo a mi lado, te quiero hoy más que nunca... Espero que tú hagas lo mismo... a pesar de mí mismo...

Que te vaya bonito,


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domingo, 14 de noviembre de 2010

¿Vencer o convencer?

En la historia se ha hablado mucho de la gloria, de la victoria, de la competitividad. Se ha dicho de todo. Supongo que, al escribir ganadores y perdedores, se ha podido dibujar cualquier matiz al respecto.

Al llegar a una edad que no sé dónde fijar, aparece en nosotros esa competitividad. En algunas personas aparece antes, en otras después, pero siempre aparece. Puede permanecer oculto bajo otras capas de timidez, falta de autoestima o cualquier otra que seguramente ni siquiera conozco, pero ahí está.

Y la competitividad tiene ese lado oscuro que puede convertirnos en seres despreciables que disfrutan machacando a los demás. En los adultos, al menos, lo veo día sí y día no…

Ya sabes que yo soy muy competitivo. En algunas ocasiones, quizás incluso me excedo, pero creo que siempre he mantenido la luz en mi camino. Seguro que en alguna ocasión, mi paso a ese lado oscuro ha estado cerca, pero siempre vuelvo a la senda correcta. Esa competitividad creo que me hace incluso mejor persona.

Ayer pude ver, en todo su esplendor, esa competitividad en los adultos que te lleva al peor de los lados oscuros (the dark side of the dark side). Se materializó durante un partido de fútbol. El escenario, un campo de fútbol 7 en mi ciudad. Los actores, niños de entre cuatro y cinco años. Los directores, padres, adultos en teoría. Los espectadores, más padres.


Sabíamos que tenían un equipo mejor. A diferencia de la mayoría de clubs, la letra A que acompaña al nombre de nuestro equipo es sencillamente para poder distinguir a los cuatro equipos que tenemos en la categoría, pero para nada clasifica a nuestro equipo como el mejor del club. Sencillamente, los hemos repartido en cuatro equipos. Hemos dejado a un lado la competitividad… De momento...

Cuando empezó el partido, ya pudimos ver cómo jugaban. Eran superiores físicamente. Como siempre, dos niños que resaltaban sobre los demás que, aunque se movían por el campo con cierto criterio, no eran superiores a los nuestros. Por su parte, dos adultos en el terreno de juego, el reglamento sólo admite uno. Pudimos parar el encuentro, pero los niños deben jugar.

Se vieron cosas que no son normales en niños de esa edad. Se encararon con el público haciendo gestos con la mano, realizaron entradas dignas de tarjeta roja en otras categorías, desentendiéndose de la pelota. Los padres-entrenadores (sus entrenadores oficiales no pudieron acudir), les obligaban a seguir presionando en el último cuarto, aunque la ventaja fuera ya de nueve goles. Indigno.

Yo me pregunto sobre el camino que seguimos tomando en esta sociedad. Estoy convencido que seguimos generando monstruos en potencia. Educamos a los niños en el desprecio hacia sus iguales, riéndoles actos que nosotros mismos les inculcamos, actos que luego podemos ver en los informativos cómo se vuelven contra su familia y contra nuestra sociedad.

No aprendemos.

Afortunadamente, quedan personas en este mundo, cuyas convicciones hacen que los valores estén por encima de nuestras proyecciones del afán de victoria. Existen personas que enseñan a los niños a jugar a fútbol (en este caso es el fútbol, pero creo que podría ser la metáfora), les enseñan a ducharse y cambiarse de ropa solos, les enseñan a respetar al resto de niños como iguales, les enseñan a disfrutar de lo que hacen y con lo que hacen, les enseñan que la victoria no es el fin.

Ayer jugamos un partidazo. Nos ganaron de paliza, pero sobre el verde tapiz, hubo sólo un equipo que era capaz de trenzar jugadas hasta que les pegaban. Un solo equipo se abrazaba y disfrutaba en conjunto. Una sola afición cantaba y animaba a sus jugadores. Yo estoy orgulloso de mi equipo, ese en el que juega una docena de niños de entre cuatro y cinco años y les entrena una persona que mantiene sus valores y convicciones aún a arriesgarse a que el 85% le pueda agredir de pensamiento y palabra en algún momento.

A Victor Hugo se le atribuye una frase que lo resume todo:

"Nada tan estúpido como vencer, la verdadera gloria está en convencer."
Ayer, convencimos… Palabra…

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miércoles, 10 de noviembre de 2010

Periodismo deportivo

Hoy aparece una noticia en un diario electrónico que me ha dejado totalmente estupefacto. El titular: "El Drama de Contador", en referencia al famoso ciclista español.

Al parecer, le han encontrado clembuterol en sangre, en una dosis mínima, pero se lo han encontrado, y esto parece estar prohibido.

Por si no lo sabes, el clembuterol es un fármaco que se usa para problemas respiratorios actuando como bronco dilatador. Por referencias, es algo parecido al famoso "ventolín". Hablando con un amigo, ciclista de toda la vida, me dice, entre sonrisas, que todos los ciclistas sufren de asma…

Pero a mí todo eso como que me da igual. Se pueden contar tantas historias como se quiera, justificar tantas mierdas como a uno le apetezca, pero en definitiva, es un problema de este señor y la justicia deportiva. Me puede caer lo simpático o antipático que queramos, pero en definitiva, por muy bueno que sea y muy carismático que aparente, no sólo por eso podemos defenderle o atacarle.

Escucho a conocidos decir que no se creen que se haya dopado. Bueno, pues no te lo creas, pero no lo hagas por subjetividades. Si existe un análisis que dice que sí se ha dopado, pues será verdad.

Pero en definitiva, no voy por ahí. Me mola el titular, con afán de venta, en el que se habla de drama, y te ponen una foto del caballero con las manos en la cabeza, en estado de semi-depresión y abatimiento, que lo entiendo.

Drama es el que sufren los padres que están en el paro y no pueden llevar dinero a casa porque los que gobiernan y desgobiernan (estos son los de la oposición) no son capaces de buscar soluciones a los dramas que ocurren cada día. Drama es el de las mujeres que mueren a manos de sus compañeros "sentimentales" aun habiendo interpuesto varias denuncias ante la justicia. Drama es lo que ocurre cada día en países denominados tercermundistas.

Lo de este Sr., Contador, no es un drama, es una putada en toda regla en el caso de que realmente sea inocente, si no, es que es gilipollas y un fraude.

Creo que el periodismo, como todo, es otro fraude, en el que personas con grandes ideales y grandes aptitudes para una profesión apasionante como esa, tienen que acabar corrompiéndose para crear titulares como ese, y así poder vender más periódicos, que, en definitiva, es el fin de todo, sacar más pasta, acabando así con un periodismo serio y de rigor.

Joer papá, si mi tío abuelo levantara la cabeza…

Que vaya bonito,

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