Mi mujer me acaba de enseñar un vídeo en youtube. Es un vídeo que el otro día vieron en clase de inglés. Viéndolo, me he dado cuenta de lo idiota que puedo llegar a ser.
Yo había oído hablar del vídeo hace algún tiempo, pero no le dí mucha importancia. Seguramente alguno dirá incluso que es demagogia, pero a mi me ha hecho cambiar mi estado de ánimo en tan solo los 10 minutos que dura.
En el vídeo verás a un hombre dando una charla en un programa de la TV americana. Su nombre es Randy Pausch.
Te pongo un vídeo de 10 minutos, por supuesto es en inglés, pero está subtitulado en español:
Si quieres verlo sin subtítulos, puedes verlo aquí y si tienes tiempo (yo de momento no he podido hacerlo) y sabes inglés, aquí tienes la versión completa de 1 hora y 16 minutos.
Espero que después de esto, sea capaz de ver las cosas de otra forma.
Buenas noches y buena suerte,
àlex
Seguir leyendo...
viernes, 3 de abril de 2009
lunes, 30 de marzo de 2009
Llegamos tarde
Estoy sentado en una cafetería del aeropuerto escuchando a Counting Crows y, por supuesto, atento a los altavoces, por los cuales nos anuncian que nuestro vuelo de EasyCrap tiene una hora prevista de salida algo diferente a la que nos habían vendido.
Es la primera vez que voy a volar con esta compañía en esta gira estelar. Ya lo había hecho anteriormente y, aunque no recuerdo exactamente el por qué, si que tengo en la mente que había sido un auténtico caos. Hoy veo por qué. Lo único bueno ha sido no tener que levantarme a las 5:30 am. Mis anteriores 10 semanas, excepto la gran nevada, a estas horas ya estaba a punto de llegar a la oficina. Ahora, con el cambio de localización y el cambio de compañía aérea, la cosa se está poniendo bien. Creo que vamos a llegar a Horsham a eso de las 3pm (GMT), con lo cual va a ser un poco ridículo, pero tampoco vamos a rasgarnos las vestiduras, no es culpa nuestra.
Supongo que tendremos que buscar una solución para después de semana santa.
Por lo demás, creo que hoy me he levantado con buen pie. Veo las cosas de una forma diferente al resto. Quizás ya he vuelto a empezar a relativizarlo todo y pocas cosas van a afectarme. De cualquier modo, lo veremos mientras caminamos.
No voy a escribir más. Voy a ponerme a aprovechar el tiempo currando un poco.
Embarcamos en 25 minutos.
àlex Seguir leyendo...
Es la primera vez que voy a volar con esta compañía en esta gira estelar. Ya lo había hecho anteriormente y, aunque no recuerdo exactamente el por qué, si que tengo en la mente que había sido un auténtico caos. Hoy veo por qué. Lo único bueno ha sido no tener que levantarme a las 5:30 am. Mis anteriores 10 semanas, excepto la gran nevada, a estas horas ya estaba a punto de llegar a la oficina. Ahora, con el cambio de localización y el cambio de compañía aérea, la cosa se está poniendo bien. Creo que vamos a llegar a Horsham a eso de las 3pm (GMT), con lo cual va a ser un poco ridículo, pero tampoco vamos a rasgarnos las vestiduras, no es culpa nuestra.
Supongo que tendremos que buscar una solución para después de semana santa.
Por lo demás, creo que hoy me he levantado con buen pie. Veo las cosas de una forma diferente al resto. Quizás ya he vuelto a empezar a relativizarlo todo y pocas cosas van a afectarme. De cualquier modo, lo veremos mientras caminamos.
No voy a escribir más. Voy a ponerme a aprovechar el tiempo currando un poco.
Embarcamos en 25 minutos.
àlex Seguir leyendo...
domingo, 29 de marzo de 2009
Buena suerte
Creo que mañana va a empezar la undécima semana en Reino Unido. Se me ha pasado el tiempo volando. Ahora, para mirar atrás, me leo alguna de las entradas de mi blog, y en algunas, me echo a temblar recordando el por qué escribí algunas cosas (ver "El infierno de Dante Alighieri"). Precisamente en esa entrada, alguien me comentó que era bastante críptico, pero es que no puede ser de otra manera, tampoco puedo airear aquí todos mis dolores de cabeza personales.
Lo que si que está claro es que no soy el mismo que aterrizó el 19 de enero en la City. Algo ha cambiado en todo este tiempo. Yo ya estaba acostumbrado a viajar, de hecho, en mi etapa de DBSCI (aka Emagine, aka GFT) estuve viajando por Italia, Alemania y, cómo no, también Londres. Seguramente el cambio ha sido que soy mayor que entonces y que ahora somos más en la familia, lo cual hace que el sentimiento de la añoranza haga mella aunque seas un espartano del centro.
Este cambio no lo has podido ver si me conoces hace mucho tiempo, porque desde que estoy por esas tierras, no nos hemos podido ver demasiado. Si, por el contrario, me conoces hace poco, me has podido ver en ambas caras, la buena y la mala, quizás esta última con demasiada frecuencia.
Pero ya estoy harto, creo que nada de todo esto merece la pena. Y no digo que no a estar dónde estoy ahora, eso si que merece la pena, lo que no la merece es pasarlo tan mal como lo estoy haciendo.
Lo de perder peso no está tan mal, debo reconocer que entre que como poco y el poco deporte que he podido hacer (y que espero poder mantener con mayor frecuencia) está consiguiendo que me encuentre mucho mejor a nivel de salud. Ahora, lo único que tengo que conseguir es disfrutar de aquello que merezca la pena disfrutar mientras esté allí, y quite de en medio aquello que haga que no pueda disfrutar.
Seguiré echando de menos a mi familia, eso, no voy a poder evitarlo ni tampoco puedo eliminarlo de la ecuación, pero seguro que hay otras cosas que tarde o temprano tendré que eliminar de ella para poder continuar con un camino que, a buen seguro, no se va a acabar aquí.
Creo que voy a volver a preocuparme más por mi, que voy a volver a decir alguna frase de las que a mi siempre me han gustado... Poder decir "me importa un huevo" es una gran terapia para que las cosas no te afecten tanto como seguramente me han estado afectando hasta ahora. Cuidado, que nadie vaya a pensar ahora que me voy a convertir en todo lo contrario. Seguiré siendo muy amigo de mis amigos, el que lo es, sabe a qué me refiero. No voy a ir haciendo daño a nadie, soy partidario del "vive y deja vivir", pero viviendo, claro.
No se si lo voy a conseguir. Aunque en mi ecuación no hay lo que se dice, variables, debo recordar al gran José Ortega y Gasset. No puedo prescindir de mis circunstancias, esas que me rodean, que sí que son variables y que de buen seguro que pueden conseguir que mi rumbo se desvíe de las coordenadas a las que quiero llegar. Lo que puedes tener seguro es que voy a hacer todo lo posible por llegar a mi objetivo, y aprender a vivir los días que tenemos por delante como he hecho siempre, con alegría, buen humor y optimismo.
Si algo de lo que voy a hacer a partir de ahora te perjudica, lo siento, pero "c'est la vie".
El último escalón de la mala suerte, es el primero de la buena. (No es mía, pero ahora no recuerdo ni encuentro de quien es).
àlex
Seguir leyendo...
sábado, 28 de marzo de 2009
Otra de Rubianes, 25+25
Esta mañana pongo un vídeo que es, como todo vídeo de este genio, impresionante. A los que no seáis catalano parlantes, pediros paciencia, ya que se habla casi todo en español, sólo al principio algo de catalán... Celebraban un aniversario, y todo el cotarro lo dirigía el tricicle.
Nos vemos,
àlex Seguir leyendo...
Nos vemos,
àlex Seguir leyendo...
viernes, 27 de marzo de 2009
Rudy y Sergio

Fantástica jugada. No he podido evitar el ponerla aquí. Al que le guste el basquet tanto como a mí la sabrá apreciar.
Ni siquiera necesitaban algo así, ya que habían sido superiores durante todo el partido, pero esto no hace si no más grande a Rudy y, por extensión a Sergio, que ha encontrado en el primero la chispa que le faltaba para que los americanos se den cuenta de su calidad.
jueves, 26 de marzo de 2009
¿Mi blog se amaricona?
Hay quien me ha dicho que mi blog se está amariconando. Que últimamente sólo hago que poner eso, mariconadas. Lo siento, es mi blog y hago lo que me sale de la punta del nabo (perdón, pero sigo recordando mucho a Rubianes).
De todas formas debo reconocer que llevo unas semanas tierno. Pero creo que lo he compaginado bien con el resto de entradas, supongo que algunas más flojas que otras, pero en definitiva ha habido de todo.
Las entradas tiernas las he puesto porque en ese momento me sentía así. Más o menos creo que me voy adaptando, excepto al tema de la comida, pero a lo que no me adapto es a estar lejos de mi mujer y de mis hijos. Quizás a otros les cuesta menos, seré muy flojo, pero es lo que hay.
Bueno, mariconadas aparte. La semana no ha ido mal del todo en Horsham. Excepto el martes, que tampoco tenía yo muchas ganas de estar con nadie debido a cierto cabreo que me llevé, lo demás ha estado bien. Lo del cabreo no voy a detallarlo, no está bien hacerlo, lo que sí que es cierto, es que sigo reaccionando no del todo bien ante cosas que no entiendo, sea cual sea su naturaleza. La suerte es que con el tipo de personas con las que estoy compartiendo esta experiencia es fácil llegar a buenos arreglos.
Volvamos a la parte en que decía que esta primera semana ha estado bien.
Hemos dejado atrás la gran ciudad, en la que el sol no se veía casi nunca. Aquí ves un paisaje desde la ventana mucho más motivador. Esta misma tarde, mirando por ella, podía ver verde, mucho verde, y no precisamente del que alguno de los que va leer estas letras se piensa. Aquí no es que tampoco se vea demasiado el sol. Creo que de los cuatro días que llevamos aquí ha llovido tres, aunque al menos hay intervalos de sol con un ligero viento del norte (parte meteorológico escueto).
Ya te he contado que esta semana se ha incorporado otro compañero, uno con el que ya había compartido otros buenos momentos en un proyecto anterior. Debo reconocer que ha traído aire fresco, que me he reído un montón y que creo que me va a ayudar a hacer más soportable todo esto (tío, que no se te suba a la cabeza y cuidado, que te gusta más el roce que una dinamo).
El pueblecito de Horsham no está mal durante el día (por la noche, y con este frío, no hay casi nadie por la calle). A mí me recuerda bastante a más de un pueblo de la costa norte de Catalunya, aunque sin tanto bullicio. Creo que lo conté el otro día, pero hemos encontrado un restaurante italiano en una plaza cerca de la oficina. Creo que se llama Prezzo (yo soy muy malo para los nombres). Se come bastante bien, en comparación a lo que comíamos en la city. El problema es que los otros dos integrantes del colectivo catalano-balear (es que si digo catalán, seguro que uno me echa a los perros) se han enamorado del restaurante, bueno, o de la camarera, no lo sé. La cuestión es que han ido a comer ahí los cuatro días que hemos estado. Yo hoy, ya no he podido ir. Y entre el sándwich que se han comido unos, y volver a comer en el italiano, otro día que no he comido y me he contentado con un “single machiato”, un cortado en nuestras latitudes. Cuando he llegado al aeropuerto de Heathrow (a eso de las 6 de la tarde) he comido algo.
Por otro lado, las oficinas de aquí no están mal. Es más, están mucho mejor que las que teníamos en la city. Aquí estamos más amplios, estamos en una zona que es exclusivamente para nosotros y son muchísimo más modernas. Contamos incluso con un monitor extra para poder trabajar mejor (doble pantalla), aunque yo creo que nos lo ponen para que rindamos más…
Me acabo de cambiar de asiento en el avión. Voy en salida de emergencia, en la fila 12, en pasillo, como siempre (soy hombre de pasillo), y justo a mi lado, un chaval joven. En la ventanilla nadie. Pues te quieres creer que lejos de cambiarse de asiento a la ventanilla, ¿continúa ahí?, y encima mirando a ver qué es lo que hago con el portátil. Por lo cual, no me ha quedado más remedio que cambiarme a un asiento en el que no tengo a nadie al lado, con lo cual, ya puedo escribir tranquilo. (Gracias J)
Sigo perdiendo peso. No como demasiado, creo que tengo el estómago ya cerrado. Y la ropa cada vez más grande. No sé que voy a hacer al final. Por otro lado, ya que el hotel tiene gimnasio, estamos bajando por las mañanas a hacer un poquito de deporte. Correr un rato en la cinta, hacer el chorras en la bicicleta estática, y luego hacer un poquito de pesas. Alguien me ha comparado ya con el papel que interpreta Kevin Spacey en “American Beauty”. Claro, soy el mayor de los que estamos allí, con familia… Lo único que me falta es la rubia de turno (cariño, te juro que no hay ninguna) y un nuevo puesto laboral en una hamburguesería… A ver, seguro que me falta algo más si me comparas con el Sr. Spacey, pero qué vamos a hacerle, ni siquiera yo soy perfecto. La cuestión, tal y como decía es que a este paso, volveré hecho un figurín cuando acabemos aquí en UK. Y me dejaré un pastón en ropa nueva, claro, porque ese es el otro problema, que cuando te engordas o adelgazas, pues la ropa ya no te sirve (la guardaré por si me vuelvo a engordar, cosa que espero que no pase).
Me han llegado a llamar Vigoréxico. Palabro que tuve que buscar en el diccionario y no aparecía, al menos, en el de la Real Academia Española, pero por suerte tenemos la gran Wikipedia, dónde aparece todo lo habido y por haber y la definición viene a ser lo que aquí dice. No quiero desmentirlo, porque seguramente me dirían que es el primer síntoma de que es real.
Y, me pregunto yo, cómo se le ha ocurrido a este tío soltarme algo así. Joer, si es que ha llegado esta semana, y ya se está comportando como una madre… o peor aún, como una suegra. Encima, aunque su novia me pide que lo controle yo a él, que se está poniendo “fuertote” yo le dejo hacer y el tío se está poniendo hasta las trancas de comer.
Por la mañana desayunamos en el hotel. Poca cosa hay, a no ser que te quieras poner de grasas y colesterol hasta las cejas. A saber: Salchichas, huevos revueltos, beicon, bollería industrial, grandes dosis de mantequilla. Yo hace años que me decidí a no hacer esos estragos, sobre todo por evitar las visitas masivas a los retretes de la oficina y, por supuesto, porque sabía que eso era lo peor para mi facilidad a coger sobrepeso. Así que prefiero comer otras cosas menos pesadas (creo que lo he comentado en una entrada anterior). Hoy, por ejemplo, he cogido un bol de fruta troceada y un zumo de naranja recién exprimida del tetrabrik. La fruta no tiene nada que ver con la que comíamos en la city. Me la he dejado entera, que horrible estaba.
Ahora, escuchando algo de música tranquilita y escribiendo estas letras, sólo deseo llegar a mi casa y tumbarme al lado de mi mujer, y quedarme mirándola, así, quieto, que es algo que no puedo hacer el resto de la semana. Realmente no nos damos cuenta de todo lo que tenemos en esta vida hasta que nos encontramos en situaciones como estas. Supongo que si eres una de esas personas con una situación parecida a la mía lo entenderás perfectamente.
Acabo, que me hacen apagar el portátil.
Buenas noches y buena suerte
àlex
PD: Mientras publico, me como un bocata de jamón con pan con tomate… Seguir leyendo...
De todas formas debo reconocer que llevo unas semanas tierno. Pero creo que lo he compaginado bien con el resto de entradas, supongo que algunas más flojas que otras, pero en definitiva ha habido de todo.
Las entradas tiernas las he puesto porque en ese momento me sentía así. Más o menos creo que me voy adaptando, excepto al tema de la comida, pero a lo que no me adapto es a estar lejos de mi mujer y de mis hijos. Quizás a otros les cuesta menos, seré muy flojo, pero es lo que hay.
Bueno, mariconadas aparte. La semana no ha ido mal del todo en Horsham. Excepto el martes, que tampoco tenía yo muchas ganas de estar con nadie debido a cierto cabreo que me llevé, lo demás ha estado bien. Lo del cabreo no voy a detallarlo, no está bien hacerlo, lo que sí que es cierto, es que sigo reaccionando no del todo bien ante cosas que no entiendo, sea cual sea su naturaleza. La suerte es que con el tipo de personas con las que estoy compartiendo esta experiencia es fácil llegar a buenos arreglos.
Volvamos a la parte en que decía que esta primera semana ha estado bien.
Hemos dejado atrás la gran ciudad, en la que el sol no se veía casi nunca. Aquí ves un paisaje desde la ventana mucho más motivador. Esta misma tarde, mirando por ella, podía ver verde, mucho verde, y no precisamente del que alguno de los que va leer estas letras se piensa. Aquí no es que tampoco se vea demasiado el sol. Creo que de los cuatro días que llevamos aquí ha llovido tres, aunque al menos hay intervalos de sol con un ligero viento del norte (parte meteorológico escueto).
Ya te he contado que esta semana se ha incorporado otro compañero, uno con el que ya había compartido otros buenos momentos en un proyecto anterior. Debo reconocer que ha traído aire fresco, que me he reído un montón y que creo que me va a ayudar a hacer más soportable todo esto (tío, que no se te suba a la cabeza y cuidado, que te gusta más el roce que una dinamo).
El pueblecito de Horsham no está mal durante el día (por la noche, y con este frío, no hay casi nadie por la calle). A mí me recuerda bastante a más de un pueblo de la costa norte de Catalunya, aunque sin tanto bullicio. Creo que lo conté el otro día, pero hemos encontrado un restaurante italiano en una plaza cerca de la oficina. Creo que se llama Prezzo (yo soy muy malo para los nombres). Se come bastante bien, en comparación a lo que comíamos en la city. El problema es que los otros dos integrantes del colectivo catalano-balear (es que si digo catalán, seguro que uno me echa a los perros) se han enamorado del restaurante, bueno, o de la camarera, no lo sé. La cuestión es que han ido a comer ahí los cuatro días que hemos estado. Yo hoy, ya no he podido ir. Y entre el sándwich que se han comido unos, y volver a comer en el italiano, otro día que no he comido y me he contentado con un “single machiato”, un cortado en nuestras latitudes. Cuando he llegado al aeropuerto de Heathrow (a eso de las 6 de la tarde) he comido algo.
Por otro lado, las oficinas de aquí no están mal. Es más, están mucho mejor que las que teníamos en la city. Aquí estamos más amplios, estamos en una zona que es exclusivamente para nosotros y son muchísimo más modernas. Contamos incluso con un monitor extra para poder trabajar mejor (doble pantalla), aunque yo creo que nos lo ponen para que rindamos más…
Me acabo de cambiar de asiento en el avión. Voy en salida de emergencia, en la fila 12, en pasillo, como siempre (soy hombre de pasillo), y justo a mi lado, un chaval joven. En la ventanilla nadie. Pues te quieres creer que lejos de cambiarse de asiento a la ventanilla, ¿continúa ahí?, y encima mirando a ver qué es lo que hago con el portátil. Por lo cual, no me ha quedado más remedio que cambiarme a un asiento en el que no tengo a nadie al lado, con lo cual, ya puedo escribir tranquilo. (Gracias J)
Sigo perdiendo peso. No como demasiado, creo que tengo el estómago ya cerrado. Y la ropa cada vez más grande. No sé que voy a hacer al final. Por otro lado, ya que el hotel tiene gimnasio, estamos bajando por las mañanas a hacer un poquito de deporte. Correr un rato en la cinta, hacer el chorras en la bicicleta estática, y luego hacer un poquito de pesas. Alguien me ha comparado ya con el papel que interpreta Kevin Spacey en “American Beauty”. Claro, soy el mayor de los que estamos allí, con familia… Lo único que me falta es la rubia de turno (cariño, te juro que no hay ninguna) y un nuevo puesto laboral en una hamburguesería… A ver, seguro que me falta algo más si me comparas con el Sr. Spacey, pero qué vamos a hacerle, ni siquiera yo soy perfecto. La cuestión, tal y como decía es que a este paso, volveré hecho un figurín cuando acabemos aquí en UK. Y me dejaré un pastón en ropa nueva, claro, porque ese es el otro problema, que cuando te engordas o adelgazas, pues la ropa ya no te sirve (la guardaré por si me vuelvo a engordar, cosa que espero que no pase).
Me han llegado a llamar Vigoréxico. Palabro que tuve que buscar en el diccionario y no aparecía, al menos, en el de la Real Academia Española, pero por suerte tenemos la gran Wikipedia, dónde aparece todo lo habido y por haber y la definición viene a ser lo que aquí dice. No quiero desmentirlo, porque seguramente me dirían que es el primer síntoma de que es real.
Y, me pregunto yo, cómo se le ha ocurrido a este tío soltarme algo así. Joer, si es que ha llegado esta semana, y ya se está comportando como una madre… o peor aún, como una suegra. Encima, aunque su novia me pide que lo controle yo a él, que se está poniendo “fuertote” yo le dejo hacer y el tío se está poniendo hasta las trancas de comer.
Por la mañana desayunamos en el hotel. Poca cosa hay, a no ser que te quieras poner de grasas y colesterol hasta las cejas. A saber: Salchichas, huevos revueltos, beicon, bollería industrial, grandes dosis de mantequilla. Yo hace años que me decidí a no hacer esos estragos, sobre todo por evitar las visitas masivas a los retretes de la oficina y, por supuesto, porque sabía que eso era lo peor para mi facilidad a coger sobrepeso. Así que prefiero comer otras cosas menos pesadas (creo que lo he comentado en una entrada anterior). Hoy, por ejemplo, he cogido un bol de fruta troceada y un zumo de naranja recién exprimida del tetrabrik. La fruta no tiene nada que ver con la que comíamos en la city. Me la he dejado entera, que horrible estaba.
Ahora, escuchando algo de música tranquilita y escribiendo estas letras, sólo deseo llegar a mi casa y tumbarme al lado de mi mujer, y quedarme mirándola, así, quieto, que es algo que no puedo hacer el resto de la semana. Realmente no nos damos cuenta de todo lo que tenemos en esta vida hasta que nos encontramos en situaciones como estas. Supongo que si eres una de esas personas con una situación parecida a la mía lo entenderás perfectamente.
Acabo, que me hacen apagar el portátil.
Buenas noches y buena suerte
àlex
PD: Mientras publico, me como un bocata de jamón con pan con tomate… Seguir leyendo...
martes, 24 de marzo de 2009
Mal día...
Hoy he tenido uno de esos días raros. Hemos empezado en el gimnasio, corriendo un rato (hay que ponerse en forma, que antes de que me de cuenta, me planto en los 40 y ya no hay marcha atrás), una duchita y el desayuno incluido en el hotel. Un desayuno, que por otro lado, me ha gustado bien poco.
La gente llega, y, siendo sólo una persona, pillan una mesa de 5... perfecto, luego llegamos 5, y nos cogemos una mesa de 2, claro... Genial.
El desayuno en sí, por mi parte un yogourt con cereales y un zumo de naranja (de los embotellados) horrible.
Nos hemos ido a la oficina. Para ello, hay que coger un tren. La máquina ha dado tres billetes, y después ha dicho que basta... Con lo cual, hemos perdido el tren (alguno).
Por lo demás, hoy reconozco que estoy algo jodido, quizás algo melancólico... Es martes...
Alguna vez ya he contado que, en contra de los Hombres G, yo si que le encuentro significado a las canciones que escucho. Incluso en muchos momentos, como hoy, expresan exactamente como me siento.
Hoy, "Hay días", cantada por Miguel Bosé y Alejandro Sanz (en este punto, que cada cual diga lo que quiera). Y hoy me siento exactamente así. Pongo vídeo, aunque lo puedes obviar, escucha la canción, atentamente...
Esta mañana me he despertado a las 5... Fantástico...
Espero dormir más hoy, ya lo empiezo a necesitar.
Buenas noches y, más que nunca, buena suerte...
àlex Seguir leyendo...
La gente llega, y, siendo sólo una persona, pillan una mesa de 5... perfecto, luego llegamos 5, y nos cogemos una mesa de 2, claro... Genial.
El desayuno en sí, por mi parte un yogourt con cereales y un zumo de naranja (de los embotellados) horrible.
Nos hemos ido a la oficina. Para ello, hay que coger un tren. La máquina ha dado tres billetes, y después ha dicho que basta... Con lo cual, hemos perdido el tren (alguno).
Por lo demás, hoy reconozco que estoy algo jodido, quizás algo melancólico... Es martes...
Alguna vez ya he contado que, en contra de los Hombres G, yo si que le encuentro significado a las canciones que escucho. Incluso en muchos momentos, como hoy, expresan exactamente como me siento.
Hoy, "Hay días", cantada por Miguel Bosé y Alejandro Sanz (en este punto, que cada cual diga lo que quiera). Y hoy me siento exactamente así. Pongo vídeo, aunque lo puedes obviar, escucha la canción, atentamente...
Esta mañana me he despertado a las 5... Fantástico...
Espero dormir más hoy, ya lo empiezo a necesitar.
Buenas noches y, más que nunca, buena suerte...
àlex Seguir leyendo...
Horsham... here we go!
(Escrito ayer a eso de la media noche).
Estoy escribiendo desde la cama del hotel, ya tumbado, a estas horas. Después de tomarnos un par de cervezas en el hotel en el que nos alojamos, en Crawley.
Hoy hemos venido por primera vez a Horsham, lugar en el que al parecer vamos a estar trabajando una buena temporada. La llegada no ha sido como para enmarcarla. Después de un vuelo algo movido por culpa del colega que tenía sentado detrás, y que cada dos por tres movía mi respaldo (no sé por qué) y no me dejaba dormir, hemos llegado sobre las 9:15 (hora local de UK) al aeropuerto de Heathrow.
Nos hemos dirigido a la terminal de autobuses del mismo aeropuerto. Habíamos leído días antes que si volabas con British Airways, tenías un descuento en el precio. Cuándo lo hemos pedido, al decir que en la compañía aérea nos habían dicho eso, nos han contestado con un escueto “eso dicen”… pero que si queríamos descuento, que enviásemos el billete a British a ver si ellos nos devolvían la parte del descuento anunciada. Pasada la primera broma, nos hemos dirigido a la taquilla para comprar los billetes. Allí, una simpática señora (ya mayorcita) nos ha atendido. Cuándo le hemos comentado que queríamos un billete a Gatwick, para posteriormente desplazarnos a Horsham en tren, nos ha dado el billete del autobús (19,50 GBP) y nos ha informado con la misma amabilidad, que el autobús partía a las 10:20… Eran las 9:45, con lo cual, y viendo allí un Nero (créeme, si te gusta tomar café, mejor el Nero que el puñetero Starbucks), nos hemos dirigido allí a tomarnos un par de cafés mientras esperábamos.
Pasados unos minutos, nos hemos dirigido al puesto 15, desde dónde teóricamente salía nuestro autobús. Mientras caminábamos, por megafonía anunciaban un autobús que se dirigía directamente a Horsham… Nos hemos quedado alucinados. Le hemos preguntado al conductor y nos ha confirmado que si, que iba a Horsham. Entonces nos hemos vuelto a dirigir a las taquillas. Dónde antes no había haciendo cola (nosotros no teníamos prisa) ahora había una cola de tres pares de… bueno, de eso. Hemos conseguido colarnos a la que vendía billetes de tren, y que no estaba haciendo nada, y nos ha dicho que no existía ningún autobús a Horsham hasta las 4 de la tarde. Nos enseñaba hasta la pantalla. Por mucho que le decíamos que en cinco minutos salía un autobús hacia allí, nos decía que no, que era imposible. Al final, y por no complicarnos más la mañana, nos hemos ido con el rabo entre las piernas y, al pasar por delante del conductor del autobús, a mi no se me ha ocurrido otra cosa que decirle “Man, your bus doesn’t exsist”, a lo que él me ha contestado con una cara que yo he entendido cómo un “esta gente no se entera”.
En definitiva, finalmente hemos cogido el autobús a Gatwick. Por supuesto, no nos cabían las piernas, pero eso sí, llevaban un fantástico cinturón.
Nos hemos dirigido por la autopista hacia la terminal sur de Gatwick, dónde está la estación de tren dónde debíamos coger el que va a Horsham. Hemos comprobado que aquí todo el mundo circula como en Barcelona, por la izquierda… pero claro, aquí hay que circular por la izquierda Y NO POR LA DERECHA.
A las 11:30 aproximadamente hemos llegado a Gatwick. Nos hemos dirigido a la estación, y allí hemos comprado billetes para el tren de las 11:56 a Horsham. El trayecto ha durado aproximadamente media hora. Hemos llegado a Horsham, hemos salido a la izquierda y hemos llegado a la oficina dónde vamos a trabajar.
A la hora de comer, hemos tenido una experiencia hasta ahora inédita… hemos comido sentados en una mesa normal. Era un italiano, yo he comido Lasagna, a mi gusto muy grande, y de postre he podido tomar un café que no estaba mal del todo… no puedo quejarme.
Lo demás ya lo he contado, de los 5 que estamos aquí en Horsham (hoy se ha unido a nosotros un compañero con el que ya estuve en un proyecto en Barcelona, un tío cojonudo) nos hemos ido 3 al hotel, allí nos hemos tomado algo hasta que han llegado los otros dos y cerca de la media noche, cada uno se ha ido a su habitación.
Mañana a las 7 de la mañana… gimnasio. A las 8 desayuno y luego el tren a la oficina… ya te contaré.
Ahora ya me voy a dormir, anoche dormí poco o nada… y estoy algo cansado, a ver si hay suerte y duermo esta noche.
Por cierto, disculpad por la falta de ortografía de mi entrada anterior… La RAYA de los ojos se pinta del color que quieras, pero se escribe con Y y no con LL. A las horas en las que escribo… a veces se me escapan esos detalles imperdonables que algún que otro amiguete vengativo no me perdona...
Bona nit…
àlex Seguir leyendo...
Estoy escribiendo desde la cama del hotel, ya tumbado, a estas horas. Después de tomarnos un par de cervezas en el hotel en el que nos alojamos, en Crawley.
Hoy hemos venido por primera vez a Horsham, lugar en el que al parecer vamos a estar trabajando una buena temporada. La llegada no ha sido como para enmarcarla. Después de un vuelo algo movido por culpa del colega que tenía sentado detrás, y que cada dos por tres movía mi respaldo (no sé por qué) y no me dejaba dormir, hemos llegado sobre las 9:15 (hora local de UK) al aeropuerto de Heathrow.
Nos hemos dirigido a la terminal de autobuses del mismo aeropuerto. Habíamos leído días antes que si volabas con British Airways, tenías un descuento en el precio. Cuándo lo hemos pedido, al decir que en la compañía aérea nos habían dicho eso, nos han contestado con un escueto “eso dicen”… pero que si queríamos descuento, que enviásemos el billete a British a ver si ellos nos devolvían la parte del descuento anunciada. Pasada la primera broma, nos hemos dirigido a la taquilla para comprar los billetes. Allí, una simpática señora (ya mayorcita) nos ha atendido. Cuándo le hemos comentado que queríamos un billete a Gatwick, para posteriormente desplazarnos a Horsham en tren, nos ha dado el billete del autobús (19,50 GBP) y nos ha informado con la misma amabilidad, que el autobús partía a las 10:20… Eran las 9:45, con lo cual, y viendo allí un Nero (créeme, si te gusta tomar café, mejor el Nero que el puñetero Starbucks), nos hemos dirigido allí a tomarnos un par de cafés mientras esperábamos.
Pasados unos minutos, nos hemos dirigido al puesto 15, desde dónde teóricamente salía nuestro autobús. Mientras caminábamos, por megafonía anunciaban un autobús que se dirigía directamente a Horsham… Nos hemos quedado alucinados. Le hemos preguntado al conductor y nos ha confirmado que si, que iba a Horsham. Entonces nos hemos vuelto a dirigir a las taquillas. Dónde antes no había haciendo cola (nosotros no teníamos prisa) ahora había una cola de tres pares de… bueno, de eso. Hemos conseguido colarnos a la que vendía billetes de tren, y que no estaba haciendo nada, y nos ha dicho que no existía ningún autobús a Horsham hasta las 4 de la tarde. Nos enseñaba hasta la pantalla. Por mucho que le decíamos que en cinco minutos salía un autobús hacia allí, nos decía que no, que era imposible. Al final, y por no complicarnos más la mañana, nos hemos ido con el rabo entre las piernas y, al pasar por delante del conductor del autobús, a mi no se me ha ocurrido otra cosa que decirle “Man, your bus doesn’t exsist”, a lo que él me ha contestado con una cara que yo he entendido cómo un “esta gente no se entera”.
En definitiva, finalmente hemos cogido el autobús a Gatwick. Por supuesto, no nos cabían las piernas, pero eso sí, llevaban un fantástico cinturón.
Nos hemos dirigido por la autopista hacia la terminal sur de Gatwick, dónde está la estación de tren dónde debíamos coger el que va a Horsham. Hemos comprobado que aquí todo el mundo circula como en Barcelona, por la izquierda… pero claro, aquí hay que circular por la izquierda Y NO POR LA DERECHA.
A las 11:30 aproximadamente hemos llegado a Gatwick. Nos hemos dirigido a la estación, y allí hemos comprado billetes para el tren de las 11:56 a Horsham. El trayecto ha durado aproximadamente media hora. Hemos llegado a Horsham, hemos salido a la izquierda y hemos llegado a la oficina dónde vamos a trabajar.
A la hora de comer, hemos tenido una experiencia hasta ahora inédita… hemos comido sentados en una mesa normal. Era un italiano, yo he comido Lasagna, a mi gusto muy grande, y de postre he podido tomar un café que no estaba mal del todo… no puedo quejarme.
Lo demás ya lo he contado, de los 5 que estamos aquí en Horsham (hoy se ha unido a nosotros un compañero con el que ya estuve en un proyecto en Barcelona, un tío cojonudo) nos hemos ido 3 al hotel, allí nos hemos tomado algo hasta que han llegado los otros dos y cerca de la media noche, cada uno se ha ido a su habitación.
Mañana a las 7 de la mañana… gimnasio. A las 8 desayuno y luego el tren a la oficina… ya te contaré.
Ahora ya me voy a dormir, anoche dormí poco o nada… y estoy algo cansado, a ver si hay suerte y duermo esta noche.
Por cierto, disculpad por la falta de ortografía de mi entrada anterior… La RAYA de los ojos se pinta del color que quieras, pero se escribe con Y y no con LL. A las horas en las que escribo… a veces se me escapan esos detalles imperdonables que algún que otro amiguete vengativo no me perdona...
Bona nit…
àlex Seguir leyendo...
domingo, 22 de marzo de 2009
Los metrosexuales
Estoy escribiendo esta noche desde casa con la cabeza más puesta en irme a dormir que en lo que estoy haciendo realmente, así que a ver cómo me sale.
El martes por la noche fuimos a cenar a un restaurante vietnamita, ya que todavía no había probado su cocina, no puse mala cara y decidí apostar por una cena inolvidable (lo sería, lo juro).
Camino hacia el restaurante pasamos primero por otro en el que había como una docena de personas dejándose los pulmones en contra de la producción de paté de oca (bueno, había uno que llevaba un megáfono). Nos dieron incluso una papeleta para saber qué es lo que estaban haciendo. La cara de los que estaban dentro hacía adivinar que estaban teniendo una noche inolvidable. Supongo que para el que hubiera decidido por primera vez acudir a este restaurante, seguro que lo iba a ser. Yo lo primero que pensé era en la situación que podía darse en el momento de salir del restaurante, después de haberse puesto como el quico de paté, y encontrarte con los que no estaban de acuerdo con el tema... ¿Les escupirían? ¿Les gritarían?
De cualquier modo, no nos quedamos a ver el desenlace final de la manifestación (seguro que ellos dirían que eran 300, y la policía que eran 2) y seguimos nuestro camino hacia el restaurante.
Al no estar todos todavía, decidimos entrar primero a tomarnos unas cervezas a un bar cercano al restaurante. Conseguí tomarme otra allí sin pagarla (el lunes ya había conseguido tomarme dos también sin pagar, la semana pintaba bien para ganar mi apuesta personal de no pagar ninguna).
Entramos en el restaurante de cocina vietnamita unos 20 minutos después, cuándo ya estábamos todos (bueno, el martes éramos 8).
Dentro del local... NI UNA SOLA PERSONA CON PINTA ORIENTAL (yo, desgraciadamente, no distingo muy bien a los orientales). Eso sí, uno de los camareros era de Caldes de Montbuí...
Creo que no voy a decir mucho de la comida. Yo pedí unos noodles con pollo. Me sirvieron un cuenco enorme con mucha soja, muchos noodles y una especie de croqueta que no llegué a comerme. Por supuesto, no me acabé el plato ni de broma.
El martes por la noche fuimos a cenar a un restaurante vietnamita, ya que todavía no había probado su cocina, no puse mala cara y decidí apostar por una cena inolvidable (lo sería, lo juro).
Camino hacia el restaurante pasamos primero por otro en el que había como una docena de personas dejándose los pulmones en contra de la producción de paté de oca (bueno, había uno que llevaba un megáfono). Nos dieron incluso una papeleta para saber qué es lo que estaban haciendo. La cara de los que estaban dentro hacía adivinar que estaban teniendo una noche inolvidable. Supongo que para el que hubiera decidido por primera vez acudir a este restaurante, seguro que lo iba a ser. Yo lo primero que pensé era en la situación que podía darse en el momento de salir del restaurante, después de haberse puesto como el quico de paté, y encontrarte con los que no estaban de acuerdo con el tema... ¿Les escupirían? ¿Les gritarían?
De cualquier modo, no nos quedamos a ver el desenlace final de la manifestación (seguro que ellos dirían que eran 300, y la policía que eran 2) y seguimos nuestro camino hacia el restaurante.
Al no estar todos todavía, decidimos entrar primero a tomarnos unas cervezas a un bar cercano al restaurante. Conseguí tomarme otra allí sin pagarla (el lunes ya había conseguido tomarme dos también sin pagar, la semana pintaba bien para ganar mi apuesta personal de no pagar ninguna).
Entramos en el restaurante de cocina vietnamita unos 20 minutos después, cuándo ya estábamos todos (bueno, el martes éramos 8).
Dentro del local... NI UNA SOLA PERSONA CON PINTA ORIENTAL (yo, desgraciadamente, no distingo muy bien a los orientales). Eso sí, uno de los camareros era de Caldes de Montbuí...
Creo que no voy a decir mucho de la comida. Yo pedí unos noodles con pollo. Me sirvieron un cuenco enorme con mucha soja, muchos noodles y una especie de croqueta que no llegué a comerme. Por supuesto, no me acabé el plato ni de broma.
Pero lo mejor de la cena, atención, fue algo relativo a: "Este tío se depila las tetillas"... Gran frase de uno de los que nos sentábamos en la mesa. Todavía me parto de risa pensando en aquello.
Resulta que entre nosotros se hallan varios METROSEXUALES a cual más interesante desde un punto de vista científico, el mío... Vale, no te rías...
La cuestión es qué, entre otros temas a cual más absurdo y con los que intentamos reírnos todos los días, salió un tema que a mi, y llámame troglodita, me pone un poco de los nervios: Depilación masculina. Bueno, realmente me da incluso un poco de vergüenza estar escribiendo esto o, al menos, si la tuviera me la daría.
Tengo amigos que, con la excusa del deporte, se afeitan las piernas... bueno, vale, lo acepto. Pero que me digan otros que se depilan las axilas, el pecho, las piernas... incluso con cremas depilatorias... ¿Qué más se depilarán?
A ver, reconozco que, físicamente, yo estoy perdido. En vez de un cuerpo Dan**e, tengo dos... si, si, tengo dos, siempre mejor que uno, lo que pasa es que tengo uno superpuesto encima del otro, y así, pues no queda bien. Pero ya sólo me faltaría verme depilado... creo que me podría poner un pañal e irme a una sauna... (perdón). Es que no puedo ni pensar en ello.
Y ahora me viene otra pregunta a la cabeza... ¿A ellas les gusta? Supongo que, cómo decimos en Cataluña, "cada cap un barret", que viene a ser como que hay un sombrero para cada cabeza, pero no se, seguro que estoy anclado en el pasado, pensando en el macho ibérico (sin pasarnos, claro, que nuestras contemporáneas no tienen nada que ver con nuestras madres y ni nos planchan un huevo ni nos fríen una corbata).
En definitiva, veo bien ponerse algo de crema en los codos para evitar tenerlos como el culo de un pollo. También veo bien ponerse algo de crema en la cara después de afeitarse. Creo que también nos tenemos que cuidad. Incluso está bien ponerse aceite de bebé (joer, que bien queda esto) después de ducharse. Pero por favor... depilarse??????
Estoy seguro de que alguna feminista se me tirará encima por esto, pero que quieres que te diga... Tampoco voy a preocuparme ahora por eso.
Dicho todo esto, espero que nadie se moleste conmigo. El que quiera depilarse que lo haga si se siente bien consigo mismo, qué narices, y al que no le guste, que le den, que para eso tenemos total y absoluta libertad para hacer con nuestro cuerpo lo que queramos... pero por favor, no me lo contéis, que es que yo me descojono...
Claro, también es cierto que nuestra sociedad ha obligado a las féminas a hacer otro tanto, el tema de la depilación, y están más que obligadas, ya que la mayoría de nosotros tiene claro dónde quiere ver pelo y dónde no. Seguramente alguna ondeará los sujetadores pidiendo esta igualdad, pero a mí... que no me busquen.
Por cierto, entiendo que el siguiente paso será pintarse la ralla de los ojos... no?
Que acabes de pasar un buen fin de semana. Yo me voy a la cama que ya toca. La semana que viene escribiré desde Horsham, a dónde llegaremos el lunes alguno de nosotros (de momento no vamos todos). Ya contaré cómo nos va por allí.
Buenas noches,
àlex Seguir leyendo...
jueves, 19 de marzo de 2009
El trabajo dignifica
Me voy a ir a dormir ya, he estado trabajando hasta ahora con un documento que se me está atragantando (bueno, como casi todos) y tengo un sueño bárbaro.
Mañana prometo que contaré mi experiencia de ayer en un restaurante vietnamita.
De momento, y para que al menos pases un buen rato, te pongo un vídeo de Pepe Rubianes (uno de los muchos). Habla del trabajo y es de su obra "Rubianes solamente" en la que salía a un escenario vacío él, sólo él, y ahí se tiraba un par de horas charlando... ¿Te lo puedes creer?
Por cierto, suelta unos cuantos tacos, así que si te ofendes al escuchar algunas palabras, mejor no le des al play...
Disfrútalo
Buenas noches y buena suerte,
àlex Seguir leyendo...
Mañana prometo que contaré mi experiencia de ayer en un restaurante vietnamita.
De momento, y para que al menos pases un buen rato, te pongo un vídeo de Pepe Rubianes (uno de los muchos). Habla del trabajo y es de su obra "Rubianes solamente" en la que salía a un escenario vacío él, sólo él, y ahí se tiraba un par de horas charlando... ¿Te lo puedes creer?
Por cierto, suelta unos cuantos tacos, así que si te ofendes al escuchar algunas palabras, mejor no le des al play...
Disfrútalo
Buenas noches y buena suerte,
àlex Seguir leyendo...
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

