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lunes, 13 de abril de 2009

Imaginemos una gran semana

Mañana vuelvo a UK. Esta vez vuelo solo. De nuevo con Easyjet. No hay madrugón.

Quiero imaginar que esta vez va a ser diferente, que todo va a funcionar a la perfección y que voy a disfrutar de una gran semana.

De cualquier forma, no voy a engañar a nadie. Después de cómo terminó la semana anterior, no puedo decir que arda en deseos de regresar a aquello, pero tampoco tengo elección.

A nivel profesional no tengo excesivo problema. La cosa empieza a ponerse mejor para mí, es decir, empiezo a disfrutar de lo que hago. Mi problema es más a nivel personal, ya sabes, creo que en algún momento te he contado algo, aunque aquí no lo escribo todo.

Después de una semana de purificación en casa, con los míos, se hace durillo el tener que volver a empezar. Ha sido una semana fantástica en ese plano. He podido disfrutar de la familia y del tiempo con ellos. El tiempo no ha acompañado hasta hoy lunes, pero al menos he estado con ellos.

Ahora, vuelta a la lucha diaria. No sé qué me va a deparar esta semana, aunque tampoco espero mucho. Supongo que trabajar, gimnasio y hotel, no están las cosas como para mucho más. En parte por culpa mía, en parte no, pero siempre que pasa algo suele haber más de un responsable.

Ya te explicaré a ver qué tal, voy con las pilas cargadas, siendo positivo, como ya sabes, nos conocemos hace ya demasiado tiempo. Espero no tener que decir al final de la semana que sigo estando igual.

Hoy también comparto un vídeo contigo. En este caso uno archi-conocido, Imagine, de John Lennon... Acabé la semana anterior imaginando... ¿por qué no empezar esta igual?



Y también una frase. Hoy sobre el futuro, y sobre aquellos que dicen de mí que le doy demasiadas vueltas a la cabeza:

"El futuro pertenece a quienes creen en la belleza de sus sueños" Eleanor Roosevelt (1884-1962)

Buenas noches y buena suerte,

àlex Seguir leyendo...

domingo, 12 de abril de 2009

La TV cuando yo era pequeño

Hoy no quiero reflexionar ni hacerte reflexionar a tí. Sencillamente, te voy a mostrar un vídeo que he encontrado en youtube y me ha hecho mucha gracia.

No se si es tu caso, pero seguro que es el mío. Si tienes más de 30 años seguro que te traerá muchos recuerdos de la TV que veíamos entonces, la de la UHF y la VHF. Sólo dos canales, y que sólo emitían a determinadas horas del día. Recuerdo cuando me quedaba en casa, enfermo, y no iba al cole... No ténía tele. Si la encendía, estaba la Carta de Ajuste (creo que hoy ya no existe).

Es un signo más de que vamos hacia adelante y, por supuesto, vamos haciéndonos mayores.

Bueno, que al final voy a acabar reflexionando... y he dicho que no iba a hacerlo.

El vídeo



Lo se, podría haber puesto el vídeo de Sabrina, aquel famoso "boys, boys, boys", pero me ha parecido más emotivo éste.

àlex Seguir leyendo...

sábado, 11 de abril de 2009

Luchar por aquello que nos importa

Quizás a tí si, pero a mí, creo que nunca me han regalado nada de lo que he conseguido. Creo que todo lo he conseguido por mí mismo, apoyado por la gente que me rodea y me quiere, está claro, pero no he conseguido nada por ningún padrino.

A mí, como a la mayoría, me ha tocado luchar en la vida por aquello que he querido conseguir. Una de las cosas que me inculcaron mis padres fue precisamente eso, que tenemos que luchar por las cosas, que no podemos dar nunca nada por hecho sencillamente porque sí.

Ya no hablo sólo a nivel profesional. Tampoco he conseguido nada del otro mundo a día de hoy, y a estas alturas tampoco tengo una especial inquietud por ello. Aunque para serte sincero, me siento muy orgulloso de lo que soy.

En la vida tenemos que luchar por aquello que queremos, no nos podemos quedar esperando a que el balón nos llegue a nosotros, tenemos que ir siempre en su búsqueda, jugar sin él, hasta que consigamos tenerlo en nuestras manos (yo siempre he jugado a baloncesto).

Lo que quiero decir es que no nos podemos quedar esperando a que las a que aquello que queremos nos llegue por arte de magia. Cada día tenemos que caminar un pasito hacia adelante para conseguir o mantener aquello que nos interesa. A veces nos quedamos ahí, viendo lo que pasa a nuestro alrededor, viendo lo que pasa delante nuestro, viendo que alguien está luchando por nosotros, y no hacemos nada... no decimos nada... no luchamos... lo dejamos pasar... no tenemos valor para pelear por ello.

Al final, la sensación que te queda es que pasan los días, las semanas, y no haces nada, esperas que las cosas salgan bien porque sí... Las cosas no funcionan así, tenemos que pelear por cada detalle que nos rodea para así poder conseguir irnos a casa con la conciencia tranquila, la conciencia de haber luchado por lo que hemos creído importante para nosotros. No vale con haber hecho todo lo posible, tenemos que darlo todo. Si no lo hacemos así, antes de darnos cuenta o, sencillamente lo perdemos, o alguien nos lo arrebata.

A veces, ese darlo todo es, sencillamente, mirar a otra persona a los ojos, aguantar unos segundos, y empezar a hablar... desde el corazón.

Hace tiempo ví una película, "Any given sunday". En ella, Al Pacino habla con su equipo precisamente de un concepto como éste, la lucha por aquello que queremos. A mí, cuando flaqueo, el volver a verlo me da alas, espero que a tí también te las de y, si tienes algo que hacer y que no te has atrevido, lo hagas...



En español, aquí

A todos aquellos que no habláis... a todos aquellos que a veces no hablamos... ¡Suerte!

àlex Seguir leyendo...

viernes, 10 de abril de 2009

Amistad en tiempos de Facebook

Me apetece escribir un rato sobre la amistad, pero sobre todo de mi concepto de amistad, que a buen seguro variará del concepto que tienes tú u otras personas a las que ambos podemos conocer.

Hace muchísimo tiempo leí, no se dónde, la siguiente definición sobre un amigo:

"un amigo es aquel que viene a compartir los buenos momentos cuando es llamado, y los malos sin necesidad de serlo."

Quizás no era exactamente así, pero creo que para entender qué es un amigo es suficiente.

Yo debo reconocer que amigos, lo que son amigos, los podemos contar con los dedos de una mano. Me refiero a aquellos con los que puedes contar siempre, sea cual sea la situación en la que te encuentres. Incluso aquellos que son capaces de levantarse a las 12 de la noche de la cama para, sencillamente, escucharte un rato porque tú no puedes dormir y necesitar hablar con alguien.

No cuento con muchos amigos... Uno, dos... tres, cuatro... cinco a lo sumo. Amigos que se preocupan por mi bienestar sin pedirme ninguna contrapartida. Amigos que no me juzgan. Amigos que, antes de tomarse algo a mal, me preguntan. Amigos a los que les cuesta mucho enfadarse. De hecho, mi mejor amigo (a parte de mi mujer, of course), un amigo que tengo desde los 13 años... no nos hemos discutido jamás. Él ha estado siempre ahí cuando lo he necesitado y se que haría cualquier cosa por mí, igual que yo por él.

Es complicado encontrar hoy día amigos así. Una amistad no se hace en dos días. A veces, a mí me ha sucedido, creemos que en dos meses hemos hecho una buena amistad, nos sinceramos... y la cagamos. Está claro que en poco tiempo, por muy buena intención que pongan ambas personas, es complicado alcanzar ese grado de confianza que permite poder hablar de cualquier cosa siempre buscando el punto positivo, el "win-win" de los negocios aplicado a la relación personal. Tú alcanzas un grado de confianza por encima de lo habitual, pero la otra persona no hace lo mismo contigo. En latín, y tal y cómo podíamos ver en "El silencio de los corderos", el "Quid pro quo". Sin él, realmente no hay una amistad real, porque al final, el fantasma de la desconfianza planea sobre la relación para acabar devorándola.

¿Se puede tener una buena amistad con alguien que es incapaz de sentarse contigo y hablar? ¿Un buen amigo se cansa de tí? Yo creo que no, que eso, por mucho que queramos hacerlo, es imposible.

Con un amigo tienes que ser capaz de reír y de llorar, de divertirte y de aburrirte, de compartir buenos momentos y malos momentos, de cederle tu hombro para llorar y que él te ceda el suyo, de contarle lo que te preocupa y escuchar lo que a él le preocupa... En definitiva, un amigo lo eliges y es para siempre.

Aquí podemos entrar entre la amistad entre hombres, entre mujeres y, posiblemente la más difícil de todas, entre un hombre y una mujer.

Yo ahora prefiero hablar de la amistad entre un hombre y una mujer. Casi nunca he tenido problemas con eso. Creo que siempre me he comportado igual con un hombre que con una mujer. Nunca me he escondido de nada. Cuando tengo amistad con una mujer, siempre ha sido de una manera totalmente asexuada (bueno, menos con la mía, claro). Pero he de reconocer que no siempre es fácil. Es un tipo de amistad complicada. He escuchado infinidad de veces que un hombre y una mujer no pueden ser amigos, aunque me resisto a creerlo, creo que cuento con buenas amigas sin haber tenido ningún problema, amigas a las que se que puedo llamar en cualquier momento y que me van a responder como tal, como amigas. ¿Tú que crees? ¿Podemos ser amigos?

Es cierto que este tipo de amistad, si se convierte en una gran amistad y las circunstancias son las idóneas, puede acabar en algo más, pero no tiene por qué ser así. Yo he encontrado en mi mujer a una gran amiga, y quiero que siga siendo así siempre...

Y ahora ha aparecido la amistad electrónica.

Por ejemplo, yo tengo amigos con los cuales sólo hablo mediante el messenger. Tengo alguno al que tengo muy cerquita y sólo hablamos por este medio, es decir, tenemos confianza y algún tipo de intimidad usando el ordenador, pero ya está, y luego tengo otros que, debido a la distancia, sólo podemos hablar usando este tipo de herramienta. En el último caso, ha sido un gran descubrimiento, en el primero, quizás una lástima.

De todas formas, ¿cuántas relaciones han nacido gracias al messenger?

Y ahora tenemos la moda del facebook, pero de éste no voy a hablar, voy a ponerte un texto de algo que escribió un antiguo compañero de trabajo recientemente sobre este tipo de amistad y qué, a mi modo de ver, ya lo dice todo:

"A veure. És sabut que a la xarxa social Facebook, on estàs llegint això, el concepte d'amistat és diguem-ne "laxe". Tothom, inclòs jo, tenim moltes coneixences però a l'hora de comptar els amics reals probablement en tindríem prou amb els dits d'una mà. Al Facebook, en canvi, la idea d'amic inclou persones que pots arribar a no conèixer personalment. Jo mateix tinc en el meu llistat de 150 amics a antics companys de feina i de l'escola, companys de militància política, familiars directes, amics de veritat, coneguts, saludats i algunes persones a qui no he saludat mai personalment. Però amb tots ells m'uneix un lligam d'amistat, simpatia o, simplement, sintonia.

Tot això ve a tomb perquè avui he rebut la petició d'amistat d'un antic cap de feina. De fet no és tan antic, ja que ha estat el meu darrer cap, precisament aquell que amb l'escueta frase "hemos decidido hacer reducción de plantilla y tú eres uno de los afectados" em va enviar a l'atur fa tres mesos. Val a dir que potser amb el temps li hagi d'agraïr que em donés "l'empenta" per fer-me petit empresari, però no puc entendre com una persona que et fot al carrer sense miraments (vam ser 5 els despatxats el mateix dia) passats tres mesos em pot enviar una petició d'amistat del Facebook.

Per cert, la meva resposta ha estat, textualment, "Però tu estàs de conya, no?". Coneixent el personatge estic gairebé segur que em respondrà alguna parida. Continuarem informant.

Salut,

Àlex P."

Si alguien necesita que se lo traduzca al español, lo haré encantado, no me supone ningún problema, aunque creo que no cuesta demasiado entender el concepto que Àlex P. está intentando explicar en sus líneas y ya he escrito demasiado por hoy.

Por supuesto, esta entrada va dedicada a todos aquellos que se consideren mis amigos.

Buenas noches y buena suerte,

àlex Seguir leyendo...

jueves, 9 de abril de 2009

Adiós a las gafas (escena 1)

Llevo con gafas desde los 9 años, así que restando... mmmm.... de 9 a 7 van 8 me llevo una, de uno a 3 van 2... joer, 28 años con los lupos puestos...

Desde que llegaron nuestros trillizos mi vida con las gafas se convirtió en un pequeño infierno. No se que tienen esos cristales en la cara de papá, pero a los críos les encanta engancharlas. Todo el día con las gafas sucias. Un suplicio. No hablemos de las rotas.

Hace más o menos un año, decidí que tenía que acabar con ellas, y probé las lentillas con un éxito nefasto. No las aguanto más de 2 horas seguidas.

Al final, y viendo a amigos y familiares operados, tomé la decisión de hacer lo mismo. Cuidado, en mí es toda una proeza, porque soy un cagón para todo aquello que tenga que ver con los médicos.

Así que el martes pasado fui a un hospital de Barcelona a realizarme las pruebas para ver si soy apto o no para la operación.

Llegué a eso de las 10:30 al lugar. Aparqué mi moto en la acera (por cierto, de menos de 4 metros de ancho y en Barcelona) y entré. Allí les comenté a lo que venía y me hicieron esperar unos 10 minutos.

Me llamó un chico. Lo acompañé y me graduó la vista. Su primera sorpresa (y si alguien es óptico u oftalmólogo por aquí ya me lo explicará) fue que tenía exactamente lo mismo en ambos ojos, incluso los centros. Después, la primera pu**da. El tío me colocó una especie de tiritas finitas en los párpados inferiores. No se si habéis visto "La naranja mecánica", en la escena en la que le colocan a Alex (interpretado por Malcom McDowell) una especie de casco con unos artilugios que le mantienen los ojos abiertos. Pues bien, yo me sentí en la misma situación, porque pensaba que el tío iba a mantenerme los ojos abiertos con aquellas tiritas un buen rato. Afortunadamente la historia no va por ahí. Él te dice que es algo molesto, y te dejan las tiritas enganchadas al interior del párpado inferior a ver como lagrimeas, vamos, PARA HACERTE LLORAR. En mi caso, y no se si tendrá algo que ver mi naturaleza de machote ibérico, lloré poco, cosa que me va a costar 240 EUR de más.

Posteriormente, después de otros 10 minutos de espera, otro médico me hizo mirar unas lucecitas y me escaneó la córnea. Me dijo que estaba dentro de los rangos normales para poder operarme.

A partir de aquí, comenzó lo que he venido llamando en Facebook "mi dilatación de pupilas" (al tanto). Me tuve que poner 2 gotas en cada ojo de un frasquito que me dieron. Cada 12 minutos 2. 4 veces. Entonces, me volvieron a mirar de nuevo la graduación (o al menos la prueba era la misma).

Me enviaron a otro edificio, saliendo a la calle (joer como molesta la luz cuando tienes las pupilas dilatadas) a que me viera el doctor. Allí, me aplicó otras gotas que escocían un poquito y, luego, me puso como un cristal amarillo ante los ojos con una luz que pensaba que me mataba (mi subconsciente me decía... "Alex, no vayas hacia la luz... vuelveeee").

Al final, parece que soy apto para la operación y, en un par de semanas, diré adiós a este artilugio que me ha hecho la vida más fácil durante tanto tiempo (y que seguro que recuperaré en cuanto la presbicia haga su aparición en unos cuantos años).

El problema lo he tenido en que me ha durado la dilatación de las pupilas unas 48 horas. Horrible. Sobre todo porque no veía de cerca. No podía mirar la pantalla del ordenador, no podía leer... vamos un temazo (no por lo de no leer, si no por lo del ordenador). Aunque debo reconocer que no me ha impedido escribir en el blog.

Por cierto, que sepas que si eres miope y te dilatan las pupilas, te quitas las gafas y ya ves mejor de cerca... Maravillas de la óptica.

Ahora ya sólo cuento los días para operarme.

Ya explicaré por aquí cómo me va.

Para finalizar, una frase de la naranja mecánica:

"Hoy no voy a clase mamá. ¡Me duele la quijotera!"

Te reirás, pero es el primer paso antes de que te enchufen las gafas cuando eres pequeño (al menos, así fue en mi caso).

Buenas noches, y buena suerte (y a los que os vais a un viaje largo... que tengáis una feliz estancia).

àlex Seguir leyendo...

miércoles, 8 de abril de 2009

Va con segundas.

Yo no se cómo lo hago. Cuando estoy con más gente tengo la sensación que se disecciona lo que digo. Cada vez que hablo, alguien tiene claro que lo estoy diciendo con segundas.

Supongo que la culpa es mía, claro, mal estaría no reconocerlo. Siempre he intentado divertirme en todo aquello que hago. Bueno, quizás divertirme no es la palabra, quizás la palabra correcta aquí sería "disfrutar". Por ese motivo supongo que cuando hablo, lo hago de esa forma, con segundas. Y me he ganado la fama. No lo hago siempre a cosa hecha, hay veces que sí, dependiendo en el foro en el que me encuentre, pero supongo que tantos años jugando a este juego, hacen que siempre use palabras que se pueden interpretar de maneras diferentes, y la gente busque siempre 3 pies al gato.

Estoy liado con el tema de mis ojos, ayer me hicieron pruebas y me dilataron las pupilas. Si digo que la dilatación todavía me dura... pues cagada.

Estoy hablando con una amiga, digo que nos vamos a aburrir, que sólo nos queda jugar al remigio... su respuesta "me voy a arrepentir seguro... qué es el remigio?" Ya se presupone que la voy a liar...

Que le digo algo a alguien, en vez de buscar el lado bueno... el lado "travieso".

A mí, reconozco que me va ese rollo, hace que las conversaciones de grupo sean más divertidas. De alguna manera, cuando hay alguien en una reunión que adopta un papel similar, la reunión es mucho más amena. El problema es cuando falta esa persona... bueno, creo, porque como yo soy uno de ellos, normalmente no me entero, a no ser que alguien que ha estado en esa reunión me lo cuente.

Esta manera de ser mía no le gusta a todo el mundo. Hay gente que, por supuesto, no puede conmigo, qué vamos a hacerle, no se puede estar a bien con todo el mundo. Pero el problema que tengo es que otros, pues nunca me toman demasiado en serio, al final creo que soy algo parecido a la TV, es decir, que me escuchan, se ríen, pero si no estoy, pues tampoco me echan de menos. Eso es, por ejemplo, lo que me sucede ahora en UK. Seguramente tampoco he estado hasta ahora en mi mejor momento, pero la vida es así.

Pero volvamos al disfrute. Yo me lo paso en grande poniendo siempre palabras en las frases que hagan que los demás piensen mal. Ya sea con política, religión, sexo o lo que sea (¿he dicho sexo?). Y por lo que siempre veo, la gente también se lo pasa bien con estas cosas. Lo bueno de esto es que las palabras salen del estómago directamente a la boca, y no pasan por el cerebro... Sí, he dicho "bueno". En esos momentos, creo que la velocidad en la réplica es, precisamente, lo que hace que disfrutemos.

Supongo que yo también busco siempre los 3 pies al gato a lo que dice la gente, no es que yo diga las cosas con segundas, es que busco una interpretación jocosa de lo que cualquier otro pueda decir. Eso, a veces, hace que haya personas que me digan que no se atreven a hablar por lo que yo pueda decir, vamos, que los coarto (lo siento).

Podría decir desde aquí que voy a intentar cambiar... pero a quién voy a engañar, si lo hiciera dejaría de ser yo mismo y, posiblemente, los que me quieren y/o me aprecian se sentirían defraudados.

Voy a escuchar la segunda parte del Barça-Bayern, ahora ya vamos 4-0, con lo que creo que voy a poder ver un partido en UK con el Barça como protagonista.

A mis amigos, a los que estáis lejos de casa, o a los que estáis en casa, esta noche sólo quiero deciros una cosa:




No hagas nada que yo no haría. O, mejor aún, haz aquello que sabes que yo también haría...






àlex Seguir leyendo...

lunes, 6 de abril de 2009

Confianza

Hoy no ha sido un mal día, creo que, mirando los resultados a priori, podríamos clasificarlo como uno bueno.

Creo que hoy he puesto la primera piedra, no se si grande o pequeña, para poder hacer frente a un futuro que se presenta cercano. En primera instancia las cosas no pintaban demasiado bien. Quizás el miedo. Quizás la desilusión. Quizás el desencuentro. No lo se. No es fácil. Las relaciones entre dos personas siempre son complicadas. Sobre todo si la sinceridad no es uno de esos puntales en ciertos momentos de la misma. Por lo que sea.

Muchas veces el problema viene dado porque una de las personas pone más de su parte, o eso piensa. A mí me pasa eso. Creo que lo doy todo. También lo espero todo. Pero es cierto, las personas somos diferentes. Tú eres tú. Yo soy yo (aquí iría el chiste fácil, pero no quiero estropearlo).

Una relación tiene que basarse, a mi modo de ver, en tres puntales básicos: El respeto, la confianza (aquí incluiría la sinceridad) y la amistad. No se si es el orden correcto, pero para serte sincero, tampoco me preocupa mucho. Pienso que tienen que darse los tres para poder llevar dicha relación hacia un buen puerto.

A mi la que más me preocupa, seguramente por mi idiosincrasia, es la segunda, la confianza. Por mi parte, creo que respeto a la gente que está conmigo. De la amistad, pues bueno, soy muy amigo de mis amigos y creo que elijo bien, aunque no siempre. Pero ay de la confianza. A veces creemos que tenemos respeto y amistad por parte de una persona, pero falla la confianza. No hace falta que sea un fallo grande. Un pequeño fallo en esa confianza hace que se desate la peor de las tempestades en una relación. Y creo que es, precisamente, por la falta de sinceridad. Por no atrevernos a decir las cosas tal y como son en ese minuto en que hay que decirlas. Incluso por no permitir a la otra persona decírnoslas por miedo a lo que pueda ocurrir después.

Yo creo que hoy he iniciado la solución a uno de esos pequeños fallos. Creo que en ese sentido, hoy he podido hacer que el camino que se va abriendo cada día ante nosotros sea más fácil y, quien sabe, con nuevas sorpresas y con un futuro prometedor.

Por supuesto, hablo en primera persona, pero ya sabes, esto siempre es cosa de dos.

Para acabar, voy a añadir un vídeo a esta entrada. Otra de las canciones de la banda sonora de mi vida. What a wonderful world interpretada por Louis Armstrong, un trompetista que se fue meses antes de llegar yo. Me da paz y felicidad. Me da confianza en los días venideros. Habla de las cosas pequeñas, como la confianza, que hacen que estar aquí, valga la pena por encima de cualquier otra cosa. Por favor, sube el volumen, y disfrútalo.



"Confianza es el sentimiento de poder creer a una persona incluso cuando se sabe que él mentiría en nuestro lugar" Henry Louis Mencken

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domingo, 5 de abril de 2009

Las necesidades básicas...

Toca un poquito de alegría y de luz. Aunque también me sirve un poquito como corolario de una parte de la entrada anterior.

Para ello, una escena de "El libro de la Selva" de Walt Disney. Una escena que siempre me ha gustado y hoy, afortunadamente, también les gusta a mis hijos.



Espero que te guste tanto como a mí, sobre todo el mensaje... claro.

àlex Seguir leyendo...

Todo el mundo miente...

... la única variable es sobre qué.

Así empezaba uno de los capítulos de House, una de mis series de TV preferidas, pero nunca le di demasiada importancia. Sí, lo se, eso de que me hayan llamado el trilogías, me está afectando demasiado...

Me he considerado siempre una persona honesta, quizás, cómo algún amigo me dijo a raíz de aparecer esta serie, soy "brutalmente honesto". Si me conoces sabes que es así, y que la vida me va cómo me va precisamente por eso. Y no estoy diciendo que me vaya perfectamente y viva una vida de película, aunque reconozco que quejarme sería feo, pero tengo muchos problemas debido a ese punto de sinceridad políticamente incorrecta que suelo usar.

No actúo siempre de acuerdo a lo que vulgarmente se llama "diplomacia". Nunca me he caracterizado por eso y, no nos engañemos, dudo que lo vaya a hacer ahora, pero creo también que esta ha sido una de mis virtudes: siempre he ido de cara. Y hablando de cara, creo que sólo tengo una. No tengo una que exhibo en el trabajo, pensando o, incluso, calculando que es lo que van a pensar de mi para así poder subir un nuevo escalón, y otra que uso para mi vida personal. Sólo tengo una, y es la que ves, sin trampa ni cartón.

Pero seguramente también miento, ¿quién no lo hace? Mentimos para sentirnos más importantes, mentimos para potegernos de los demás, mentimos para no ser vulnerables, en definitiva, mentimos... y mentimos mucho.

De todas formas, creo que existen muchas formas de mentir. Están los que no dicen toda la verdad, con lo cual, quizás puedan ser excluídos del grupo de la mentira (yo, si me lo permites, voy a incluirme en ese grupo en un gran porcentaje). En el otro extremo están los que mienten y hacen daño. Porque no nos engañemos. Hay algunas personas que mienten y tampoco hacen daño a nadie, sencillamente, te ríes con ellos y acostumbran a pasar desapercibidos a medio plazo. Pero los que mienten y hacen daño, esos si que dan miedo.

Son mentiras que juegan con los sentimientos de los demás, que hacen que en un momento u otro, personas que te quieren o que se preocupan por tí, no sepan qué hacer para mejorar una situación difícil, y que, por culpa de esas mentiras, esa situación va empeorando y empeorando hasta que, sin darte cuenta, llega a un estado en el que o no hay vuelta atrás o ya es muy difícil.

Es complicado poder separar esa parte de mentira de la de los sentimientos, pero creo que todos nosotros deberíamos de ser capaces de hacerlo, quitarnos esa coraza que nos protege y que nos hemos puesto porque, quizás, alguien nos lo ha hecho pasar mal en otro momento. Quitarnos una coraza que nos hará un poquito más vulnerables a los ojos de muchas personas que nos rodean, pero que, a lo mejor, hace que una sola persona se pueda acercar un poquito más a nosotros y conseguir que esa convivencia sea, al menos, un poquito mejor cada día.

Ab imo pectore.

àlex Seguir leyendo...

sábado, 4 de abril de 2009

Muy pocos aciertan antes de errar

Esta semana no ha sido mejor que las demás.

Hay quien me llama peliculero, incluso me han llegado a llamar en el transcurso de una comida "el trilogías". Lo que si que es cierto es que esta semana ha terminado como suelen acabar las temporadas de las series de TV. Se ha dejado más de un tema en el aire que no pinta demasiado bien para su resolución. Y ahora tenemos una semana sin "capítulo". (Venga, ahora a la yugular)

Esta semana me he sentido más solo que nunca. Y no es que me haya faltado algún amigo que haya estado ahí, que no ha sido así, pero mi soledad ha sido buscada.

No he ido a comer ni a cenar con el resto de los compañeros en toda la semana, bien, si, he ido con los de la oficina de Barcelona, que no me dejan ni a sol ni a sombra (creo que no se fían de que no vaya a comer) que se preocupan bastante por mi bienestar... gracias. Pero no he ido con el resto de los compañeros. La verdad, es difícil de explicar por qué, pero sencillamente esta semana me ha primado más el deseo de estar a solas conmigo mismo.

He aprovechado para ir al gimnasio por las tardes, lo cual ha hecho que haya solucionado uno de los problemas que más me preocupaban de mi estancia en la isla: he dormido como un niño de 5 años, de un tirón, sin problemas...

Por lo demás, y como ya he comentado, no ha sido la mejor semana, pero la he podido combinar con ratos de risa, en los que me olvidaba de todos mis problemas. Debo reconocer que estar todo el día al lado de J y X hace que las cosas pinten mucho mejor.

Quizás el momento más divertido de la semana ha sido el regreso a casa. La unión de los nervios y mi falta de sentido común hizo que casi nos pegaran en la cola de control de pasaportes. Me explico:

Volamos con Easyjet, eso creo que ya lo había comentado, y lo hacíamos desde el aeropuerto de Gatwick. Para el que no lo sepa, con Easyjet no te asignan asiento, es decir, el primero que llega al avión, elige. Lo único que te dan (pagando, claro) es una cosa a la que han bautizado con el nombre de "Speedy Boarding" y que te permite entrar antes al avión... si estás justo en el momento de embarque.

Pues bien, pusieron la puerta tarde, y nosotros estábamos lejos de la puerta 16. Cuando llegamos (después de poner a prueba nuestro estado de forma) había una cola bastante larga para el control de pasaportes. Vamos, creo que éramos los últimos. Y de repente J escucha que ya pueden embarcar los que tengan el mencionado SB. En ese momento, y sin saber muy bien por qué, inicié el camino hacia el control de pasaportes previo a la entrada: "excuse me, sorry, perdón...". La gente, mayoría estudiantes que volvían de su primer... bueno, es igual, la cuestión es que nos iban abriendo paso mirándonos mal. Yo no miré hacia atrás, con lo cual no tenía claro si ellos dos venían conmigo, aunque ya saben cómo soy en algunas circunstancias, así que emprendieron el camino conmigo. Al llegar al control de pasaportes le dije al guardia que había allí "Sorry, but we have Speedy Boarding and I think they are boarding just now" (Perdón, pero tenemos SB y creo que ya están embarcando). El guarda me soltó algo que fui totalmente incapaz de entender, y me salió del alma un "No he entès una p**a m**da", si, mal hablado, lo se... Había un montón de españoles que, aunque lo pronuncié en catalán, soltaron una gran carcajada y, el guarda, no tuvo más opción que cogernos el pasaporte y dejarnos acceder para que pudiéramos, por fin, sentarnos en la salida de emergencia, que es la que más nos gusta.

Por cierto, vamos los tres juntos... si, si... juntos, aunque hay gente que no lo entiende.

Voy a cerrar la entrada de hoy con la esperanza de reencontrar aquello que, por mi forma de actuar, voy perdiendo de forma irremediable.

"Muy pocos aciertan antes de errar" (Séneca, Córdoba, 4 a. C.- Roma, 65)

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